En el caso de las trabajadoras de casas de familia, la iniciativa se fundamentó en la cantidad de empleados en negro que existen en el rubro (según datos oficiales sólo 270.000 de 1,2 millón figuran en blanco). En función de ello, el propósito de ley es "otorgarles el mismo derecho que tiene el resto de los trabajadores".
Además de limitar la jornada laboral, contemplando la obligatoriedad de los descansos y el pago de horas extras, uno de los cambios más significativos de la norma es la creación de la Comisión Nacional de Trabajo de Casas Particulares, que fijará el salario mínimo por tipo, modalidad y categoría profesional.
La norma pronta a reglamentarse también definió la instauración de un tribunal especial para tramitar las denuncias que hoy recaen en la Justicia laboral.
Los principales cambios que establece la ley son:
Por otra parte, la ley que castiga el trabajo infantil agrega el artículo 148 bis al Código Penal que dispone penas de uno a cuatro años para aquel que lucre del trabajo de un niño.
La norma además exceptúa a las tareas que tienen fines pedagógicos y establece que no serán punible los padres o tutores del niño que incurriere en la conducta descripta.

