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Rembrandt y sus alumnos en el Museo Paul Getty de Los Ángeles
Dentro de la siempre excelente programación que caracteriza al Museo Paul Getty (obra maestra del arquitecto Richard Meier), actualmente se exhibe «Los dibujos de Rembrandt y sus alumnos: para distinguir la diferencia».
Se ofrecen trabajos de Govaert Flinck, Gerbrand van den Eeckhout y Nicolaes Maes, entre otros de gran calidad, que durante años plantearon dudas sobre la autoría. Cabe recordar que en Leiden y Ámsterdam, Rembrandt Harmenszoon van Rijn (1606-1669) llegó a contar con un gran número de colaboradores en su taller.
En 1974, el magnate de la industria petrolera J. Paul Getty había inaugurado como museo un suntuoso palacio en Pacific Palisades, cerca de Malibú. El espacio recreaba la Villa de los Papiros de la antigua Herculano, ciudad del Imperio romano al oeste del Vesuvio, destruida por su erupción en el 79 d.C.
La Fundación J. Paul Getty consideró, luego de la muerte del acaudalado hombre de negocios y coleccionista de arte, que debía realizarse una contribución de vasta magnitud a las artes visuales, imposible de llevar adelante en el anterior Museo, instalado en Malibú.
A mediados de los ochenta, la Fundación adquirió un terreno en los cerros al pie de Los Angeles, en la cima de una colina, cubierta de chaparral, con elevaciones que oscilan entre los 150 y los 275 metros sobre el nivel del mar, desde donde se divisan los montes, el Océano Pacífico de Los Ángeles.
El museo originario, llamado Getty Villa, se destinó sólo para la colecciones de arte griego y romano y se dispuso el diseño del Getty Center, completado a fines de los noventa, en ese área de Brentwood en Los Ángeles, para albergar las restantes colecciones, el auditorio y los centros de investigación.
El Centro Getty, considerado por Meier una pequeña ciudad, fue el desafío más grande de su prestigiosa carrera. Su obra es un complejo de edificios relacionados entre sí, de expresión blanca y geométrica, como una acrópolis griega en el paisaje más imponente de California.
En cuanto a los seis edificios, el mayor es el del Museo, sito en el extremo Sur. Los otro cinco anteceden o circundan el Museo; hacia el Este hay tres: el Auditorio; el Programa de Información sobre Historia del Arte y las oficinas administrativas de la Fundación; el que aloja al Instituto de Conservación, el Centro de Enseñanza Artística y el Programa de Becas. Hacia el Oeste, se encuentra el Centro de Historia de Arte y las Humanidades, y el café-restaurante.
«Cada una de las Instituciones del Centro tiene su propia identidad edilicia -señaló Meier-, pero además de estar vinculadas geográfica y arquitectónicamente, lo están por el empleo de comunes denominadores del diseño. Así, no son seis edificios independientes sino las seis partes de un todo. Pero ese todo no es monolítico sino integra, vivo, suelto».
La disposición de los edificios y el diseño, externo e interno, de cada uno de ellos, resumen y, a la vez, superan el austero, ordenado y asombroso estilo de Meier, uno de los más destacados de las últimas décadas.
En ocasión de haber sido distinguido por el jurado su proyecto para el Centro Getty, señaló: «Mi obra busca siempre la claridad de ideas, la devoción por la luz, los espacios abiertos, las relaciones de cada edificio con su solar y su contexto, la manera en que cada edificio se adecua a su lugar y su uso. Todo esto guió mi diseño: debía expresar las misiones y objetivos de una variada cantidad de programas, pero también ser sensible al medio natural y al patrimonio arquitectónico de la región».
El Museo consta de cinco pabellones dispuestos alrededor de un patio enjardinado. Cada pabellón tiene dos niveles, y en cuatro de ellos las galerías circundan un atrio. En estos cuatro, las pinturas y esculturas (siglos XIV el XIX) ocupan veintidós galerías de los pisos altos; los dibujos (siglos XV al XIX), los manuscritos iluminados (siglos IX al XVII) y las fotografías (1845-1955) son exhibidos en trece galerías de los pisos bajos; en cuanto al mobiliario, alfombras, porcelanas y demás objetos de la colección de artes decorativas, fueron ubicados en catorce galerías, que incluyen la reconstrucción de habitaciones típicas de los siglos XVII y XVIII.
El Centro de Historia del Arte y las Humanidades es un edificio semicircular que se alza alrededor de un patio de la misma forma, al que acceden terrazas y galerías. Alberga una sala de conferencias, espacios destinados a las salas de lectura, bibliotecas y lugares de trabajo para los investigadores.
El quinto pabellón fue destinado para las exposiciones temporarias. Allí se expone actualmente «Los dibujos de Rembrandt y sus alumnos: para distinguir la diferencia». La muestra es el resultado de casi tres décadas de investigación, en las que un grupo de especialistas logró establecer criterios para identificar los dibujos del maestro y los estilos singulares de sus discípulos.
La exposición ha contado con la colaboración de varias instituciones como el Museo Británico de Londres, el Rijksmuseum de Ámsterdam o el Louvre de París.


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