14 de abril 2022 - 00:00

Rendiciones masivas en Mariúpol presagian su ocupación por Rusia

El puerto fue entregado y se combate ahora en la zona industrial de esa ciudad (sudeste). Su caída daría a los invasores la unificación de sus posiciones en el este y en el sur y le cerraría a Kiev buena parte de su salida al mar. Se teme que haya ocurrido una matanza de civiles.

DESTRUCCIÓN. Un blindado ruso recorre una zona metalúrgica en la ciudad de Mariúpol, cuya caída definitiva se considera inminente.
DESTRUCCIÓN. Un blindado ruso recorre una zona metalúrgica en la ciudad de Mariúpol, cuya caída definitiva se considera inminente.

Moscú - Rusia aseguró ayer que más de 1.000 infantes de marina ucranianos se rindieron en la estratégica ciudad portuaria de Mariúpol –sudeste de Ucrania–, sitiada desde hace semanas, aunque el Gobierno de Volodímir Zelenski afirmó “no tener informaciones” sobre eso.

“En la ciudad de Mariúpol, en la zona de la fábrica metalúrgica Ilich, 1.026 militares ucranianos de las 36ª Brigada de Marina depusieron de manera voluntaria las armas y se rindieron”, anunció el portavoz de la cartera de Defensa, Igor Konashenkov.

El funcionario precisó que entre los militares que se rindieron hay 162 oficiales y 47 mujeres. Entre los militares rendidos, señaló, 151 heridos recibieron primeros auxilios en el sitio y más tarde fueron trasladados al hospital de Mariúpol para recibir tratamiento.

Imágenes

La televisión pública rusa mostró imágenes de hombres con ropa camuflada transportando a heridos en camillas en lo que parecía ser una cueva. Pero el Ministerio de Defensa ucraniano afirmó ayer “no tener informaciones” acerca de la rendición.

Las autoridades regionales del sudeste de Ucrania evaluaron ayer en al menos 20.000 el número de muertos en Mariúpol, bombardeada desde hace 40 de los 50 días que lleva la invasión rusa a Ucrania.

Los combates se concentran ahora en la gigantesca zona industrial de la ciudad, cuya conquista es considerada vital para las autoridades rusas dado que Mariúpol posee un puerto que da al mar de Azov, y que, de quedar en su poder, las fuerzas invasoras controlarían el territorio del sudeste, desde Crimea hasta la región del Donbass, donde se hallan las provincias separatistas de Donetsk y Lugansk.

Se teme que en esa localidad clave se concentren los peores crímenes de guerra de la contienda en curso. Ante esa presunción, el Kremlin volvió a negar que sus fuerzas hayan incurrido en crímenes de guerra y reiteró que esas denuncias son parte de un montaje establecido por el Gobierno de Zelenski con apoyo de sus aliados de Occidente.

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