7 de octubre 2014 - 00:00

Respaldo a sospecha destituyente de Bonfatti

Antonio Bonfatti
Antonio Bonfatti
Santa Fe - Tras el impacto de las declaraciones de Antonio Bonfatti, quien denunció una suerte de "persecución política" al socialismo de la provincia por presuntos vínculos con el narcotráfico, todo el arco de la dirigencia del Frente Progresista respaldó ayer la gestión del gobernador y pidió la intervención de la Corte Suprema de Santa Fe.

El mandatario denunció que "hay algunos sectores que quieren embarrar todo desde la mentira, y en eso hay una campaña muy bien orquestada de difamación contra el Gobierno provincial". "Hay una campaña, es evidente, contra Santa Fe", amplió en declaraciones a medios locales.

Sobre las denuncias de sectores políticos que vinculan al Frente Progresista con el narcotráfico, Bonfatti aseguró: "Nada más y nada menos al Frente Progresista, a cuyo gobernador le balaearon la casa por haber enfrentado al narcotráfico", ironizó al rechazar las constantes menciones a esa posibilidad.

Ayer, por caso, el gobernador se reunió con los principales referentes del Frente Progresista para expresar su preocupación por la situación y, a la vez, rechazar las acusaciones de posibles vínculos entre el narcotráfico y la gestión socialista realizadas en una comisión investigadora de la Cámara de Diputados de la provincia.

En tanto, el diputado local Eduardo Di Pollina manifestó que la transcripción de esas acusaciones en un medio nacional tuvieron"una clara actitud política destituyente", y contó que tras reunirse ayer con Bonfatti, los legisladores mantuvieron un cónclave con el presidente de la Corte Suprema de la provincia, Rafael Gutiérrez, a quien le pidieron que tome cartas en el asunto.

"No hay un solo peso del narcotráfico en la campaña del Partido Socialista ni del Frente Progresista", señaló Di Pollina, que además destacó: "Nosotros entendemos que debemos tener confianza en la Justicia que está actuando desde hace meses, con todas sus instituciones detrás. Pero no podemos permitir que se involucre al gobernador en tamaña monstruosidad cuando fue víctima de un atentado y, a casi un año de ocurrido, todavía no fue llamado a brindar declaración testimonial".

Días atrás, la intendente de Rosario, Mónica Fein, dejó claro: "Nosotros no transamos con el narcotráfico ni con los delincuentes, tanto el gobernador como en mi caso. Sabemos que algunos pueden acordar, pero nosotros, no".

Por último, Di Pollina descartó la posibilidad de que las acusaciones estén impulsadas por el Gobierno nacional, aunque dijo que "hay sectores del justicialismo que están trabajando para tratar de desprestigiar al Gobierno de la provincia".

Dejá tu comentario