30 de septiembre 2014 - 00:00

Respuesta al juez (y a EE.UU.)

La Cancillería afirmó ayer que la decisión del juez Thomas Griesa de declarar a la Argentina en desacato "es violatoria del derecho internacional, de la Carta de las Naciones Unidas y de la Carta de la Organización de los Estados Americanos", y volvió a solicitar al Gobierno de Estados Unidos que acepte la jurisdicción del Tribunal Internacional de La Haya para dirimir la controversia.

A través de un comunicado de prensa, el Ministerio de Relaciones Exteriores señaló que según el derecho internacional, el Gobierno estadounidense es el "único responsable por las acciones de cualquiera de sus órganos", en relación con la resolución tomada por el magistrado en el litigio que la Argentina enfrenta con fondos buitre. "La decisión del juez municipal Thomas Griesa de declarar en desacato a la República Argentina es violatoria del derecho internacional, de la Carta de las Naciones Unidas y de la Carta de la Organización de los Estados Americanos. Todos estos instrumentos establecen que Estados Unidos de América como Estado es el único responsable por las acciones de cualquiera de sus órganos, como la reciente decisión de su Poder Judicial", indicó el comunicado de la cartera que conduce Héctor Timerman.

También subrayó que la decisión del juez Griesa "no tiene ningún efecto práctico salvo proveer de nuevos elementos que sirvan a la difamante campaña política y mediática llevada adelante por los fondos buitre contra la Argentina". La Cancillería sostuvo que "Griesa ostenta el triste récord de ser el primer juez que declara un desacato contra un Estado soberano, luego de fracasar en su intento de obstruir la reestructuración de la deuda externa de la Argentina".

Por último, el comunicado ratificó la decisión del Gobierno argentino de "seguir ejerciendo la defensa de la soberanía nacional y de solicitar al Gobierno de los Estados Unidos que acepte la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia para dirimir esta controversia entre ambos países".

Antes de conocerse la resolución de Griesa, Timerman dio una conferencia de prensa en la que aseguró que los tratados internacionales reconocen la "igualdad soberana entre Estados" y advirtió que el desacato "no sólo viola de forma manifiesta el derecho internacional, sino que es un antecedente que podría ser utilizado en el futuro" contra Estados Unidos.

Por su parte, la embajadora argentina en Washington, Cecilia Nahón, entregó una misiva al secretario de Estado, John Kerry, en la que remarcó que la "Argentina advierte que es total y absolutamente inconcebible que los litigantes hayan considerado que un juez local pueda declarar a un Estado extranjero 'en desacato'". Eso, agregó, implicaría "una escalada sin precedentes y aún muy superior, inclusive, a la decisión de retener o impedir el cobro de los bonistas reestructurados". "No se trata solamente de la afectación de derechos de terceras personas, sino de vulnerar aún más la soberanía de la República Argentina", indicó Nahón. También dijo que una decisión como la que luego tomó Griesa "constituiría una ilegítima injerencia en los asuntos internos del Estado argentino, que comprometería la responsabilidad internacional de los Estados Unidos".