24 de mayo 2010 - 00:00

Revelan corrupción en la casa real británica

La captura de la cámara oculta realizada a Sarah Ferguson muestra el momento en que pide una coima a un periodista que se hizo pasar por empresario para acceder a un encuentro con su ex esposo, el príncipe Andrés.
La captura de la cámara oculta realizada a Sarah Ferguson muestra el momento en que pide una coima a un periodista que se hizo pasar por empresario para acceder a un encuentro con su ex esposo, el príncipe Andrés.
Londres - Un grave escándalo de corrupción estalló en la realeza británica, luego de que una cámara oculta captó in fraganti a Sarah Ferguson, duquesa de York, cuando negociaba con un falso empresario un acercamiento a su ex esposo, el príncipe Andrés, a cambio de una alta suma de dinero.

Según el dominical News of the World, la suma acordada con el periodista encubierto fue de 500.000 libras (u$s 723.425 dólares). «Medio millón de libras cuando pueda para mí abren puertas», señaló la mujer en la grabación, antes de estrechar la mano a su verdugo.

«Puedo abrir todas las puertas que usted desee, para lo que quiera. Podemos hacer mucho», le dijo la duquesa de York, según el video.

La duquesa de York se refiere siempre a su ex esposo por su nombre en clave, Billy, y le dice al falso empresario que se lo presentará en su domicilio la próxima vez que viaje a Londres. En uno de los pasajes del video, justifica sus acciones: «Dejé la familia real amistosamente. Diana se llevó 20 millones. Yo vivo con 15.000 libras al año. Por eso la reina es mi amiga. Porque no me llevé nada de la familia. Tengo el corazón muy grande, pero no tengo un penique». «Soy una contribuyente británica, dejé la familia real por la libertad y estoy por el suelo. No tengo esperanzas», agregó Ferguson, madre de las princesas Beatriz y Eugenie.

«Somos la pareja divorciada más feliz del mundo», le confió, sin embargo, Ferguson a su interlocutor, antes de volver a discutir sobre la suma de dinero. Según las fuentes, la duquesa de York, de 50 años, también pidió que la suma sea transferida a su cuenta bancaria británica y más tarde un porcentaje sobre los negocios que se generen a partir de su intervención.

News of the World subrayó que el príncipe, segundo hijo de la reina Isabel II, no tenía conocimiento de las pretensiones de su ex mujer. En la grabación, Ferguson lo deja claro: el príncipe «nunca acepta ni un centavo a cambio de nada».

No se trata de un ofrecimiento inocente. Y no sólo porque Andrés es miembro de la familia real y segundo en la línea de sucesión al trono, sino porque desde hace años ejerce el cargo de representante especial para el Comercio Internacional en el Reino Unido.

La filmación termina mostrando cómo Sarah Ferguson abandona una habitación del club de Belgravia en Nueva York con un pequeño maletín en el que guarda un adelanto: u$s 40.000 en efectivo.

A pesar de que Ferguson no consiguió lograr la fama mundial de la princesa Diana, se hizo muy popular en Estados Unidos después de varias apariciones en televisión y de escribir varios manuales para perder peso, además de realizar trabajos benéficos.

Según lo dictaba la agenda, Ferguson debía volar ayer hacia Los Ángeles para buscar un galardón por sus actividades benéficas. Sin embargo, no parecía probable que eso fuera a suceder. Fuentes próximas a la duquesa de York confirmaron a la prensa local que estaba «desolada» y «arrepentida» por lo ocurrido, pero no confirmaron si aparecerá o no en la ceremonia.

Por el momento, su familia política prefirió no hacer declaraciones. Sólo Andrés se desmarcó del caso al afirmar que no sabía nada de los manejos de su ex esposa. En este escenario, la familia real estaría libre de culpas. No obstante, si se comprueba alguna participación del príncipe en el escándalo de tráfico de influencias se desataría un escándalo sin precedentes.

Ferguson es hija Susan Wright de Barrantes, quien falleció en 1998 como consecuencia de un accidente automovilístico en la Ruta 23, cerca de la localidad bonaerense de Tres Lomas. La mujer había vivido 28 años en la Argentina y estaba casada con el polista Héctor Barrantes.

Agencias ANSA, Reuters, EFE y AFP

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