5 de enero 2012 - 10:47

Rige compre nacional en los supermercados

Adiós a fideos italianos, planchas y aceites

Rige compre nacional en los supermercados
Éste será un año en el que cambiar la plancha, el secador de cabello, el caloventor y otros electrodomésticos pequeños será una tarea complicada: el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, les comunicó a las grandes cadenas de supermercados que todo lo que se fabrique en el país ya no se importará, restricción que se aplicará aun cuando las fábricas locales no den abasto.

Lo mismo sucederá con productos que algunos argentinos se habían acostumbrado a consumir, como las galletitas en lata danesas, los «wafers» (obleas) griegas en forma de cubanito rellenas de chocolate, los fideos italianos y los aceites de oliva españoles: «Acá se hacen galletitas y fideos; no hay por qué traerlas de afuera», les dijo Moreno a los supermercadistas en su primera reunión del año.

En el sector hubo casi unanimidad: la marca más afectada por estas restricciones será Jumbo; los supermercados del grupo germano-chileno Cencosud son los que apuntan (por «mix» de mercadería y por ubicación de sus sucursales) al segmento socioeconómico más alto, y son los que exhiben en sus góndolas los productos que ya no ingresarán al país.

En lo que hace a los electrodomésticos, varias empresas harán un viaje en el túnel del tiempo y volverán a fabricar planchas, caloventores y secadores de pelo. Son las que se vieron favorecidas por una medida de hace tres años (impulsada por el propio Moreno) que impide la importación de televisores, celulares y otros productos, y que les mantiene los estímulos fiscales por ensamblar (o simplemente poner un manual del usuario en español) esos aparatos en Tierra del Fuego.

Problema doble

Fuentes que participaron en el encuentro afirmaron que el problema con la decisión de Moreno es doble; uno es que la incipiente fabricación local no dará abasto -al menos en una primera etapa- para satisfacer una demanda que viene insatisfecha al menos desde 2010; el otro es la falta de variedad, modelos y avances tecnológicos de los productos que se harán en la Argentina. El tercero es que buena parte de los componentes de esos aparatos es importada, por lo que el impacto en la balanza de pagos (el efecto que busca Moreno) sería mínimo en el mejor de los casos.

El funcionario les «avisó» a los empresarios -que concurrieron encabezados por el presidente de la ASU (Asociación Supermercados Unidos), Juan Carlos Vasco Martínez, que los controles serán más estrictos aún de lo que venían siendo, y que él mismo se encargará de ejercerlos. Demandó también que se mantenga sin cambios en el precio y en la composición la venta de «cortes populares» de carne (son trece). Uno de los presentes en el encuentro confesó a este diario que «si a alguno se le ocurre tocar un precio de esos cortes, a los cinco minutos tenés un ejército de inspectores controlando todo...».

El encuentro fue prácticamente un monólogo en el que el omnifuncionario mezcló duras reconvenciones con chistes; por alguna razón fácilmente imaginable el más silencioso fue Matías Videla, el CEO de Jumbo designado por su dueño el chileno-germano, Horst Paulmann.

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