1 de diciembre 2010 - 00:00

Río: denuncias a policías

Río de Janeiro - El gobernador de esta ciudad, Sergio Cabral, solicitó ayer de manera formal al Gobierno federal la permanencia y el aumento de efectivos militares hasta mediados del próximo año en las favelas recuperadas al narcotráfico, mientras la Fiscalía brasileña investiga denuncias de abuso policial durante el operativo en el Complexo do Alemao.

«Tendremos hasta finales del primer semestre (de 2011) alrededor de 2.000 efectivos del Ministerio de Defensa» actuando en las barriadas, afirmó ayer Cabral, quien el lunes se reunió con la presidenta electa, Dilma Rousseff.

Los plazos para la permanencia de los militares, cuya intervención en las operaciones que esta semana permitieron liberar de narcotraficantes las favelas Vila Cruzeiro y Alemao fue autorizada por el presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, están determinados por los tiempos que lleve instalar allí la Unidad de Policía Pacificadora, un cuerpo creado para seguridad y tareas sociales en los barrios pobres cariocas.

El gobernador explicó que existe una cronología prevista para formar siete mil hombres en 2011 y que la presencia de las Fuerzas Armadas en Vila Cruzeiro y en el Alemao «dará garantía a esa cronología». Según Cabral, el ministro de Defensa, Nelson Jobim, tiene aprobada la permanencia de las tropas y sólo le falta detalles técnicos.

En tanto, la Fiscalía de Brasil consideró «posible» que policías que irrumpieron en las favelas de Río de Janeiro el domingo hayan agredido y robado a vecinos de esas comunidades, tal como fue denunciado por supuestos damnificados.

«Hay que pensar que no todas son flores en este operativo, esas denuncias merecen ser analizadas y si fueran verdaderas hay que repudiar los hechos» afirmó Leonardo Chaves, fiscal adjunto de Río de Janeiro.

Tres vecinos denunciaron haber recibido golpes y sufrido hurtos por parte de policías, según afirmaron ante las cámaras de la TV Globo. Con este panorama, el letrado sostuvo que puede haber otras víctimas que teman hablar públicamente sobre el asunto. «Si la Policía tuvo un respaldo importante de la población en esta operación, ahora estos abusos pueden hacerle perder la legitimidad, afirmó el fiscal.

Reportes oficiales sobre el megaoperativo reflejan que murieron 37 personas, fueron detenidas otras 253; se incautaron 125 armas, entre fusiles, ametralladoras y pistolas, así como 125 granadas y bombas de fabricación casera, 12 cócteles molotov, ocho explosivos, seis dinamitas y seis espoletas para accionar los explosivos.

Agencias ANSA, AFP y DPA

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