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Ritual PJ: despabila la campaña con guión “que Scioli sea Scioli”
La invitación a la cumbre del PJ menciona a Daniel Scioli, Carlos Zannini y Aníbal Fernández (sin Sabatella)
Inquieto, en alerta por las esquirlas del viaje a Italia, Daniel Scioli le pidió al matancero y jefe del PJ que suspenda la cumbre para evitar las postales de la provincia sumergida. El acto que Cristina de Kirchner programó para el sábado en Ciudad Universitaria -que encimaba los dos eventos- fue la excusa perfecta y le dio el empujón que faltaba para dormir la cita weekend del PJ de Buenos Aires.
Con las aguas más calmas, el excompañero de fórmula de Julián Domínguez reacomodó la fecha para mañana y el sábado juntar a Scioli, Carlos Zannini y Aníbal Fernández con la tropa de la provincia, en un relanzamiento de la campaña que servirá, en paralelo, para que los caciques bonaerenses propongan tips y formatos de campaña.
"Que Scioli sea Scioli" es el eslogan informal de la juntada. Esa frase, que se traduce en un Scioli alineado con la Casa Rosada pero parado sobre sus diferencias y matices, es la sugerencia primordial que exponen los alcaldes del peronismo, entre quienes es regla mayoritaria el criterio de que los votos K y ultra-K están dentro del 38,7% -con la corrección del escrutinio definitivo- que logró el FpV el 9-A y que, para aspirar al 45% o a los 10 de diferencia sobre Mauricio Macri, debe ir en busca del voto independiente.
Es una discusión conceptual que abruma al gobernador y a su staff de colaboradores y campañólogos. Desde el PJ, casi sin excepción, sugieren que el candidato debe salir en busca del voto peronista, preferentemente de José Manuel de la Sota, con una postura autónoma y propuestas que amplíen la agenda de Cristina de Kirchner.
"El voto K ya está todo, o a lo sumo pudo ir un poquito al blanco, pero los votos que faltan Daniel los tiene que salir a pelear entre los independientes", afirma, abrazado a esa certeza, un operador del PJ.
En el entorno del candidato no están tan seguros. Prefieren la tesis que indica que Scioli debe apuntar a capturar el "voto posible", el que ya votó antes al FpV y tiene, a priori, disposición a votar aunque necesita algo más para decidirse. Ese "algo más", dice un sciolista, puede ser ver a un Scioli con más autoridad o espantarse ante el riesgo de que Macri sea presidente. El temor es, también, una razón del voto.
Espinoza armó una doble jornada peronista para charlar esos temas. Los juntará en el Hotel Provincial de Mar del Plata, el viernes, donde habrá una cena mientras que el sábado será el turno del acto donde estará la fórmula Scioli-Zannini y, en principio sin su vice, Aníbal Fernández.
De hecho, en la tarjeta de invitación que mandó el matancero para participar del "Encuentro del Peronismo de la provincia de Buenos Aires para la Victoria", se menciona a Scioli, Zannini y Fernández... ¿Y Martín Sabbatella? Cri cri cri... Ayer, en La Plata, decían que el titular de AFSCA será, finalmente, invitado al encuentro de Mar del Plata.
Con el candidato a vicepresidente hay otro cuidado. Es el delegado de Cristina de Kirchner y la fórmula, y aunque el nivel de "kirchnerización" de la campaña es motivo de análisis y disputas, a Zannini los intendentes lo quieren activo. Algunos caciques del conurbano le pedirán que los ayude con una "gira" propia en sus distritos, con actos y plenarios, y hasta reuniones con empresarios y profesionales.
El otro factor de la cumbre costera apunta a terminar de soldar las tensiones con Aníbal F., tanto de la fórmula derrotada en la interna como con Scioli. El jefe de Gabinete se reunió seguido con Espinoza y, enfocado en que su único objetivo es ganar la elección, evita cualquier queja o reproche. "Voy a hacer lo que tenga que hacer", avisa cuando le soplan supuestas operaciones y rumores surgidos desde el propio dispositivo oficial.


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