17 de noviembre 2010 - 00:00

River, como se juega un clásico

La postal del clásico. Jonathan Maidana lo grita, Ferrero se suma al festejo. A los ocho minutos del complemento, el ex Boca marcó el gol que terminó dándole el triunfo a River en el clásico.
La postal del clásico. Jonathan Maidana lo grita, Ferrero se suma al festejo. A los ocho minutos del complemento, el ex Boca marcó el gol que terminó dándole el triunfo a River en el clásico.
Nunca un River-Boca queda en el olvido de nadie. Ni de los que lo juegan ni de los que dan el presente en las tribunas. Esta edición del superclásico podría ganarse un lugar en la memoria por haber tenido un claro dominador durante los 90 minutos, River, y seguro no habrá recuerdos de una participación providencial de Juan Pablo Carrizo por una exigencia en su arco de una llegada de Boca.

La primera mitad, cuando todavía las fichas no se habían terminado de desparramar en el tablero, Boca se veía condicionado por la lesión de Riquelme. El tendón de Aquiles volvió a inflamarse como la semana pasada y el 10 se quedó en cancha sólo para dar el presente. Mientras River, con un planteo táctico ideal, cortaba los pocos circuitos de juego que podía generar el rival, Pavone los corría a todos y crecía la figura del tucumano Roberto Pereyra por la izquierda, desbordando a Méndez (muy nervioso desde el inicio) y hasta a Cellay, provocando un tembladeral cada vez que encaraba. El primer remate al arco de un jugador visitante lo encontramos a los 38 minutos, con un disparo desviado de Clemente y quizás se le podría sumar el penal que no cobró Baldassi por el empujón del paraguayo Román a Palermo cuando promediaba esa etapa inicial.

El complemento siguió teniendo a un River dominador, al que sólo le faltaba traducir en la red esa diferencia futbolística. Tardó ocho minutos. Córner de Lamela desde la derecha, Caruzzo perdió la marca y Jonathan Maidana metió el cabezazo al que no pudo llegar Javi García. Con el 1 a 0 a favor, Jota Jota rindió con aprobado una materia pendiente de los últimos meses; hizo los cambios adecuados en el momento oportuno. No es poco, River necesitaba un cambio.

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