20 de septiembre 2023 - 00:00

Rosatti advirtió a libertarios que dolarización sin moneda nacional sería vetada por inconstitucional

“Claramente tenemos que tener una moneda”, afirmó el presidente de la Corte que agregó que si “una dolarización elimina la moneda argentina, es inconstitucional”. Misil al eje de la campaña de Milei que fue replicado por referentes de LLA, que volvieron a matizar proyecto para salvar objeciones legales.

Horacio Rosatti
Horacio Rosatti

A través de una entrevista dada a conocer ayer en el diario El País de España, el presidente de la Corte Suprema y titular del Consejo de la Magistratura Horacio Rosatti reiteró una de las advertencias que viene dando en otros foros, pero de manera directa respecto al proyecto de dolarización que es el leitmotiv de la campaña de Javier Milei. Si “elimina al peso, es inconstitucional”, afirmó en un pasaje de la entrevista, lo que le valió un inmediato ataque de varios referentes libertarios y de los economistas que asesoran a La Libertad Avanza que cuestionaron al juez que -junto a Juan Carlos Maqueda- fue constituyente en la reforma de 1994.

“Todos los candidatos deberían leer la Constitución. Esto es la letra de la Constitución, no es mi interpretación rebuscada, retorcida. Insisto, puede haber mil implementaciones de economistas sobre el tema”, señaló el magistrado en la entrevista y apuntó a la convivencia con canastas de monedas o alguna otra variante que ya ocurrió a lo largo de la historia económica. Pero el punto neurálgico de su declaración no es novedosa. Ya lo había explicitado hace un año en el marco de una exposición en el Coloquio de IDEA, lo reiteró en mayo ante los empresarios reunidos en AmCham y ahora volvió a decirlo de manera concreta y referido al proyecto de Milei.

“Impone al Congreso defender el valor de la moneda. O sea, claramente, tenemos que tener una moneda. Esto no significa que no pueda haber otras, pero una moneda hay que tener”, afirmó Rosatti. No obstante, explicó: “Si en la defensa del valor de la moneda la estrategia es vincularla a otra, es hacer una moneda flotante, es tener una canasta de monedas, ya son decisiones políticas. En las decisiones políticas la Justicia no podría intervenir. Sí podría intervenir si dicen ‘acá no hay moneda’”, argumentó.

El presidente del máximo tribunal añadió que la moneda de un país “es la que emite”. “Puede ser peso o patacón o lo que sea”, pero “si una dolarización elimina la moneda argentina, es inconstitucional. Si abandono una moneda y me voy enteramente a la otra es un camino que, para mí, es inconstitucional”, enfatizó en lo que tampoco constituye un adelantamiento de opinión, sino que también existen precedentes en la Corte donde se expresó en el mismo sentido ante otros casos.

Rosatti aseguró que “hay que tener una moneda que se emita en la Argentina” y remarcó que “esa fantasía hay que terminarla”, con respecto a la posible eliminación del peso, o más exactamente con la abstención a una moneda nacional que pueda ser emitida.

“Yo por dolarización puedo entender, por lo que estoy percibiendo, dos cosas. Una es en sentido estricto la dolarización. Me paso de una moneda a la otra. Yo no puedo defender la moneda de Estados Unidos, está claro eso, porque no tengo los resortes, porque no puedo emitir, porque no puedo regular la base monetaria. Hay cosas que sí se pueden y ya se han hecho. Ligar el valor de una moneda, la propia, a una moneda extranjera, o a un conjunto de monedas”, se explayó. En ese sentido rescató la legalidad de la convertibilidad: “Argentina dice ‘uno a uno el peso con el dólar’ no es que Estados Unidos diga ‘un dólar vale un peso argentino’”.

Por tanto, concluyó que “cuando uno dice dolarización habría que ser un poco más preciso y preguntar ‘¿qué querés decir con esto?’”. Las declaraciones de Rosatti fueron un exócet que impactaron en el centro de la campaña de La Libertad Avanza por el impulso que le dieron al proyecto de dolarización que luego de las PASO comenzó a tener vaivenes, según la opinión sobre su viabilidad de los diversos asesores que rodean a Milei, lo que dio paso a las especulaciones técnicas sobre su viabilidad. Ayer, varios de los referentes económicos de los libertarios salieron al cruce de las declaraciones del presidente de la Corte y llegaron hasta poner en duda su interpretación, considerar que había adelantado opinión y podría ser recusado ante una eventual judicialización, o hasta que era una expresión a título personal que no representaba lo que podría opinar la Corte en una sentencia. Para el mundo judicial, la advertencia no fue nueva: Rosatti ya había enviado señales en el mismo sentido desde octubre del año pasado durante su ponencia en IDEA en Mar del Plata y luego la repitió en otros foros donde su auditorio estaba compuesto, en su mayoría, por empresarios. En aquel momento, esas mismas declaraciones quedaron eclipasadas por la mención -que también hizo en la entrevista de El País- acerca de que la defensa del valor de la moneda que establece el texto constitucional podría ser vulnerada también por la vía de una “emisión descontrolada”, lo que parecía ser un uppercut al Gobierno.

La declaración enmarcada en una entrevista a un medio internacional no hizo más que dejar balizado el camino para que la discusión se focalice ahora no solo si es técnicamente posible llevar adelante ese plan con exiguos recursos en dólares y la restricción externa, sino además, si planteado de ese modo podría ser ilegal.

Rosatti exteriorizó un mensaje que ya recorría el cuarto piso del Palacio de Tribunales respecto a que la dolarización prescindiendo de una moneda nacional era inviable con la actual Constitución Nacional. De llevarla a cabo Milei iba a precisar modificarla primero.

Emilio Ocampo, uno de los portavoces del plan para dolarizar, se citó a sí mismo para poner en duda la interpretación de Rosatti respecto al Artículo 75 de la Constitución, pero agregó que la solución para salvar cualquier contingencia sería no suprimir una moneda nacional como Ecuador, aunque su circulación y aplicación a la economía real es restrictiva. Sin dudas, el debate recién comienza.

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