15 de agosto 2014 - 00:20

Round decisivo entre el SMATA y la izquierda

• VUELVE UN CLÁSICO DE LOS 70.
• EL GREMIO BUSCA EXPULSAR A DELEGADOS DE LEAR.

Ricardo Pignanelli
Ricardo Pignanelli
La renovada pelea entre los gremios tradicionales y la izquierda en sus bases, originada en los 70, tendrá un nuevo capítulo, decisivo, la semana que viene. El miércoles el sindicato de mecánicos (SMATA) intentará realizar una asamblea dentro de la planta de la autopartista Lear para revocar los mandatos de los delegados, asociados en su mayoría a partidos de izquierda.

La decisión había sido anticipada por el líder del gremio, Ricardo Pignanelli, en una entrevista con este diario esta semana, y será consecuencia de la reapertura el martes de la planta luego de quince días de licenciamiento para sus más de 500 operarios. Para el cierre temporario, la jefatura de Lear había alegado falta de garantías de seguridad por las protestas impulsadas por la comisión interna sindical, que permanece en las puertas de la planta, en General Pacheco, junto a decenas de trabajadores que fueron despedidos hace más de dos meses.

La pulseada concitará la atención de múltiples protagonistas, directos e indirectos. Detrás de la conducción del SMATA, a cargo de Pignanelli, estarán sus colegas de la CGT oficialista, que comparten la preocupación por la visibilidad que adquirieron los sindicalistas de base que reportan a organizaciones de izquierda. En la misma vereda estarán el Gobierno, que hizo saber su malestar con el accionar de agrupaciones como el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) y el Partido Obrero (PO), y las gremiales empresariales, en su mayoría temerosas por la proliferación de las protestas en medio de suspensiones y despidos en industrias.

También seguirán con atención el resultado de la disputa en la CGT de Hugo Moyano, que la semana pasada recibió a los delegados en la sede de la central obrera, en un gesto con escasos antecedentes en la historia del sindicalismo peronista tradicional. El camionero activó los mecanismos para el llamado a un paro nacional opositor antes de fin de mes y espera contar con la participación de trabajadores de fábricas que dependen de gremios alineados con el oficialismo.

La asamblea del miércoles será el segundo intento formal del SMATA por desembarazarse de los delegados de izquierda. La primera vez sucedió el mes pasado, cuando Pignanelli encabezó en la sede del gremio -alegó falta de seguridad en el interior de la planta de General Pacheco- una convocatoria con operarios de Lear. La Justicia objetó el resultado de esa asamblea y planteó una medida de no innovar respecto de los mandatos de los delegados.

Los miembros de la comisión interna prevén no concurrir y sostenerse en base al fallo judicial. En tanto, el sábado harán un acto en las puertas de la gráfica Donnelley, de Garín, junto con delegados de esa compañía y de otras industrias con quienes comparten filiación política.

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