22 de diciembre 2014 - 00:00

“Sacco y Vanzetti se han convertido en héroes modernos”

Dossena: “En las funciones, el público suele insultar al juez y al fiscal como si fueran reales y no actores”.
Dossena: “En las funciones, el público suele insultar al juez y al fiscal como si fueran reales y no actores”.
 Desde el 27 de este mes y hasta el 9 de marzo de 2015, se presentará en el Teatro Auditorium de Mar del Plata la pieza de Mauricio Kartun "Sacco y Vanzetti. Dramaturgia sumaria de documentos sobre el caso", con dirección de Mariano Dossena y un elenco encabezado por Fabián Vena y Walter Quiroz.

Luego de su exitosa temporada en la Sala María Guerrero del Teatro Nacional Cervantes y de su gira nacional, el espectáculo se exhibirá en Mar del Plata durante el verano y en mayo retomará sus funciones en Capital. El debut marplatense es producto de un convenio entre el TNC, el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires y el Teatro Auditorium de Mar del Plata.

Nicola Sacco (zapatero) y Bartolomeo Vanzetti (vendedor de pescado) fueron dos inmigrantes italianos que llegaron a EE.UU. a principios del siglo XX y que tras años de miseria y despiadadas condiciones de trabajo se unieron a un grupo anarquista para luchar por sus derechos. Pero en abril de 1920 fueron arrestados por asesinato y robo a mano armada. Sin pruebas contundentes que los inculparan, fueron ejecutados en la silla eléctrica luego de una prolongada reclusión. Su memoria recién fue rehabilitada cincuenta años después su muerte. Recién entonces se los declaró inocentes.

Dialogamos con Dossena.

Periodista: ¿Los anarquistas de aquella época no eran más propensos a utilizar la violencia que a poner la otra mejilla? Cuesta imaginar entre sus filas a un pacifista.

Mariano Dossena:
Pero Sacco y Vanzetti lo eran. Está en el texto. Los dos estaban en contra de toda clase de violencia y se ocuparon de aclararlo. En su caso, la violencia estuvo generada por un sistema político que no admitía ningún tipo de reivindicación social y que para condenarlos de manera ejemplar llegó a plantar testigos en el juicio. Hubo huelgas y revueltas en todo el mundo, incluso en nuestro país, para evitar que los ejecutaran. Fueron dos mártires que se jugaron por su fe, basada en la justicia social, y lucharon por una vida más digna para todos. Bien podrían haber sido dos líderes religiosos. Mucho de lo que ellos dicen coincide con lo que profesaban Cristo y Buda

P.: ¿Todo lo que cuenta la obra ocurrió realmente?

M.D.:
Sí, todas las situaciones son auténticas y están basadas en cartas de los protagonistas, textos periodísticos, alegatos judiciales y demás. A todo ese material, Kartun le dio a un tratamiento dramático, pero en la obra no hay una ficción propiamente dicha, por eso la indicación: "Dramaturgia sumaria de documentos sobre el caso".

P.: El gobierno norteamericano accionó con mentalidad xenófoba sobre estos dos inmigrantes y los ajustició para desalentar cualquier otro reclamo social.

M.D.:
Pero le salió el tiro por la culata, porque el "Caso Sacco y Vanzetti" se convirtió en un ejemplo de lucha por un gran ideal. Por eso tuvo tanta resonancia en el mundo entero. ¡Lo que habrá sido en aquella época en la que no había Internet y la comunicación no estaba tan viralizada! Y aun así la repercusión del caso fue tremenda y hoy Sacco y Vanzetti se han convertido en mitos, en héroes trágicos como "Antígona", como Jesucristo. De allí lo que sucedió con el público. Tanto en las funciones en el Cervantes, como después en la gira nacional, la gente tomaba partido por Sacco y Vanzetti; mientras que al fiscal (Luis Ziembrowski) le gritaban: "¡corrupto!, "¡cerdo!".

P.: ¿Se atrevían a gritar durante la función?

M.D.:
Así es. A Jorge D'Elía, el juez, le han gritado: "¡Griesa! ¡Buitre!" Después, la gente salía de la función muy conmovida, como si eso que acaba de ver hubiera sucedido en ese mismo momento. Se instaló una suerte de "aquí y ahora".

P.: Documental y dramático a la vez.

M.D.:
Además la obra no tiene tantas referencias históricas. Se centra más en las peripecias que ellos van viviendo hasta la pena de muerte, con algunos momentos evocativos: escenas familiares, cartas, etcétera. Hay mucho suspenso y aunque uno ya conozca el final, no pierde la ilusión de que alguien impida esa injusticia.

P.: Esta producción es un ejemplo más de cómo se han borrado las fronteras entre el teatro independiente, las salas oficiales y el circuito comercial.

M.D.:
Sí y eso nos pone contentos. Es un espectáculo que tiene el mismo espíritu y el mismo compromiso artístico que una obra del circuito independiente y que llegó a un gran teatro como el Cervantes, que puso toda la carne al asador y nos brindó un gran soporte técnico. Y ahora termina recalando en Mar del Plata.

P.: Como "El conventillo de la Paloma", que hizo temporada en uno de los teatros de Carlos Rottemberg.

M.D.:
Y él estaba muy interesado en llevar "Sacco y Vanzetti" en Mar del Plata. Finalmente no pudo llegar a un acuerdo por un tema de costos, pero para mí fue un halago que a él quisiera llevarla.

Entrevista de Patricia Espinosa

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