7 de junio 2017 - 00:00

Sánchez Mestre y un teatro con la lógica de los sueños

Sánchez Mestre. Sobre un hombre, un oso y una mexicana.
Sánchez Mestre. Sobre un hombre, un oso y una mexicana.
"En el teatro alternativo hay más juego en la escenografía, las luces y la puesta, en cambio el teatro comercial se amolda a las convenciones, es todo menos arriesgado", dice Ignacio Sánchez Mestre, dramaturgo y director del off que reestrenó "Despierto" en el teatro Beckett, con Violeta Urtizberea, Juan Barberini y Iair Said. Dialogamos con él.

Periodista: ¿De qué se trata "Despierto"?

Ignacio Sánchez Mestre: Busqué lo que está presente en los sueños, esas lógicas oníricas que cuando se sueñan son aceptadas sin preguntarse por qué. Con ese material hice una ficción teatral que habla sobre el miedo al cambio. Trata sobre un hombre de 30 años que está solo en un bosque y tiene como único compañero a un oso. De tanto estar con él, el oso aprendió a hablar y hace preguntas respecto de lo humano. Pero cuando no pueden soportar más esa relación, el miedo aparece como la noche sin que salga el sol, e irrumpe una mexicana que encarna Violeta Urtizberea para mover la cuestión.

P.: ¿Cómo fue la experiencia con "La savia" en el Cervantes?

I.S.M.: Me sorprendió el boca en boca fuerte que se armó. Tiene que ver con mi historia, mi infancia, mis recuerdos y mi madre. Una mujer que está sola y con el tiempo decide empezar a escribir y se rodea de personajes imaginarios que la acompañan en un renacer.

P.: ¿Hay espacio para todos los dramaturgos en la escena teatral?

I.S.M.: Es bueno lo que ocurre en el teatro independiente, lo mismo que en el Cervantes con Alejandro Tantanián, y ahora que reabrió el San Martín. Las entradas a las salas oficiales son accesibles, cosa que no ocurre con el teatro independiente, donde hay que pagar 200 pesos porque, si no, no dan los costos. El espectador tiene que elegir si ir al teatro o ir a comer. En cuanto a oferta, no me da el tiempo para ver todo lo que me gustaría. Buenos Aires es un lujo para ver teatro.

P.: ¿Qué destaca de lo que vio o quiere ver?

I.S.M.: "Prueba 5" en el Sarmiento con curadoría de Vivi Tellas; del ciclo "Invocaciones" lo nuevo de Mariana Obersztern; quiero ver "Por qué nos gustan tanto las luces" en el Cultural San Martín y "No me pienso morir" de Mariana Chaud en el Cervantes.

P.: ¿Y cómo evalúa la propuesta del teatro comercial?

I.S.M.: No es lo que elijo, son entradas más caras pero evidentemente hay público para eso. Hace poco me invitaron a "Escenas de la vida conyugal", y me divierte mucho por esas convenciones que aparecen y la gente las aplaude. El público se comporta distinto; me resulta curioso el modo en que trabajan iluminadores y escenógrafos, como adaptándose más a lo popular y perdiendo lo personal. En el alternativo hay más juego en la escenografía, las luces, la puesta, en cambio el teatro comercial se amolda a las convenciones, es todo más neutro. El humor es otra marca diferencial, porque hay distintos lenguajes dentro del humor. En el comercial todo tiene un mismo color con respecto al humor, con chistes para que entiendan todos.

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