4 de enero 2012 - 00:00

Santa Fe: alarma de autoridades por la sequía

Antonio Bonfatti
Antonio Bonfatti
En medio de la sequía que afecta a la zona núcleo productiva, el gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, adelantó ayer que las obras del azud nivelador sobre el río Salado, que permitirá el almacenamiento de agua para épocas de sequía, estarán terminadas en agosto, si no surgen inconvenientes.

El gobernador, que visitó ayer la ciudad de Tostado, se refirió a la marcha de los trabajos que posibilitarán el manejo ordenado de los niveles y caudales a drenar por el curso principal del río en ocasión de eventos hídricos normales y extraordinarios.

Actualmente, el norte de la provincia atraviesa por una delicada situación por la sequía, por lo cual se ve dificultada la provisión de agua para consumo humano y las actividades agrícolas y ganaderas.

Bonfatti recorrió las obras, que demandan una inversión de $ 9.459.703 y tienen un plazo de ejecución de 12 meses.

Una vez finalizados los trabajos, el azud nivelador «posibilitará almacenar un volumen de agua suficiente, especialmente en épocas de sequía, con el menor impacto posible sobre el medio ambiente», añadieron fuentes oficiales.

En tanto, el ministro de la Producción de Santa Fe, Carlos Fascendini, manifestó ayer su preocupación por la situación que afecta sobre todo al norte provincial.

En declaraciones a la prensa, Fascendini manifestó que realiza gestiones para solicitar ayuda económica a la Nación -un aporte de $ 15 millones- y confirmó que la provisión de agua para consumo humano «está asegurada».

«Seguimos el tema todos los días, no sólo por la producción agrícola sino ganadera en la zona norte y en el extremo sur en Rufino, pero lo peor está en el departamento 9 de Julio donde no sólo tenemos problemas con el agua para el ganado sino también para consumo humano», dijo el funcionario.

Con respecto a los puntos críticos, Fascendini señaló a «Villa Minetti, San Bernardo, Santa Margarita, bien al norte de la provincia en el departamento 9 de Julio»; y aclaró que «el agua potable para consumo humano está asegurada, los mayores problemas son en el sector ganadero».

Finalmente, recordó que «para el 10 del corriente se convoca a la Comisión de Emergencia, donde se hará la evaluación del territorio provincial y se verá si se declara emergencia o desastre según los informes técnicos».

«Se está gestionando con la Nación, un aporte de 15 millones de pesos para asistir a esta gente del norte», agregó.

Por otra parte, el titular de la Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (CARSFE), Francisco Mayoraz, señaló que la «situación es bastante complicada» y añadió que «la actividad productiva se ve afectada de distinta manera».

«La zona más complicada es el departamento 9 de Julio, ya que aparte de la sequía tenemos un serio problema de falta de agua en las napas que afecta a la producción y al consumo poblacional: se trata de un inconveniente histórico que se debe resolver a corto plazo para evitar más complicaciones», indicó.

Mayoraz agregó: «Urge empezar a trabajar porque la situación se está complicando más que en 2008 y 2009, cuando los valores de la falta de lluvia marcaron niveles históricos».

«Se necesitan medidas para que se solucione esto y no estar corriendo detrás del problema», aseguró y añadió: «Cada vez se está complicando más porque son períodos secos continuados» y esto afecta «al maíz y a la soja», en materia de agricultura.

En ganadería -indicó-, también se presenta como «muy complicado» aunque «por ahí no se ve en este momento pero se va a trasladar a una falta de preñez el año que viene entonces, para el invierno, no se puede hacer ningún tipo de reservas».

Por último, afirmó que «hay que buscar soluciones a futuro que impidan volver a estos baches productivos que no les convienen ni al productor ni al Gobierno ni a nadie».

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