12 de junio 2015 - 00:00

Santa Fe: crucial elección el domingo, con final abierto

Santa Fe: crucial elección el  domingo, con final abierto
  Santa Fe (enviada especial) - Con todas las cartas echadas y ya sin posibilidad de marketing de campaña por imperio de la veda desde las 8 de hoy, la política santafesina se prepara para la batalla clave del domingo en la que el Frente Progresista Cívico y Social (FpCyS), que gobierna la provincia desde hace 8 años, se juega la permanencia en el poder en una elección con final abierto, sin polarización, y con encuestas tan disímiles y reñidas que nadie se anima a festejar por anticipado.

Ayer, las tres principales fuerzas -el FpCyS, el PRO y el PJ- aprovecharon al máximo el contacto con potenciales electores en sendos actos, caravanas, recitales y shows, como el que alargaron hasta la medianoche Mauricio Macri y el equipo del candidato Miguel del Sel en los salones "Río de Gula" del puerto de Santa Fe.

Pero en la previa, y en el marco de una recorrida de ambos por la ciudad junto al senador Carlos Reutemann, el "Lole" pasó un mal momento cuando un grupo de vecinos lo increpó por su presunta responsabilidad en las inundaciones de 2003, y hasta le arrojaron un huevazo.

El socialismo, fiel a su estilo mesurado, optó por manifestaciones con menos cotillón que el que acostumbra el PRO, y concentró su cierre en Rosario, la plaza electoral que domina históricamente y en la que busca seguir haciendo pie de la mano de la actual intendente, Mónica Fein.

Miguel Lifschitz, que aspira a suceder a Antonio Bonfatti en la gobernación, sostuvo su prédica en pos de legitimar, una vez más, un modelo de gestión que ubica en las antípodas del peronismo y del centro- derecha del macrismo.

El PJ, en tanto, aprovechó el miércoles la presencia de Daniel Scioli y de Juan Manuel Urtubey en la capital provincial para clausurar formalmente la campaña, aunque ayer la fórmula que integran el diputado nacional y exintendente de Rafaela Omar Perotti (declarado peronista no kirchnerista) y el secretario de Transporte de la Nación, Alejandro Ramos, también centró su último esfuerzo en Rosario.

La elección de esa ciudad como eje de los actos no es menor: concentra más del 30% del padrón electoral y la diferencia, por poco o mucha, que el domingo pueda hacer cualquiera de las tres fuerzas con posibilidades, inclinará hacia una definición el amperímetro de la puja general por la gobernación. Un esquema similar aplica para la ciudad de Santa Fe.

La provincia llega así a una instancia política clave, de alto impacto nacional y con especial trascendencia para Macri, quien busca potenciar su aspiración presidencial de octubre con una victoria -más allá de los límites de la Ciudad de Buenos Aires- del excómico de Midachi, tras el intento fallido de 2011. El mismo brío que espera conseguir también en octubre Reutemann su carrera para renovar la banca por otros seis años.

Precisamente, el cierre de alianzas a nivel nacional que expiró en la medianoche del miércoles, anticipó lo que será un atractivo duelo por la Cámara alta: el Frente Progresista, finalmente, irá con boleta "corta" en octubre, no llevará a ningún candidato a presidente y sólo arremeterá con la nómina para renovar senadores y diputados.

Tras privilegiar la integración local entre socialismo y UCR, el Frente esquiva, una vez más, la decisión de la Convención Radical de sellar alianzas con el PRO en un intento por preservar -dicen- ese espacio de centroizquierda único en el país. Una apuesta que deja afuera no sólo a Ernesto Sanz sino también a Margarita Stolbizer.

El resultado del domingo será clave en este sentido, cuando reste apenas una semana para la oficialización de las listas y en las que se menciona al actual diputado Hermes Binner como candidato a pelear una banca en el Senado, codo a codo con Reutemann.

La batalla de las próximas horas terminará con las especulaciones que surgieron tras las PASO del 19 de abril, en la que el gobernante Frente Progresista (el único con interna real) quedó por debajo del PRO por sólo 3.393 votos.

Sin embargo, la diferencia entre Lifschitz (si no se le suman los sufragios que cosechó el diputado nacional radical Mario Barletta, quien perdió en la interna) y Perotti -el candidato del Frente Justicialista para la Victoria, que quedó tercero y que, como Del Sel, llegó a esa instancia con lista única- resultó casi un empate.

En estos casi dos meses que separaron a una elección de la otra, los cinco candidatos resultantes de la Primaria -Lifschitz, Del Sel, Perotti, Oscar Martínez (Frente Renovador) y Octavio Crivaro (Frente de Izquierda)- desplegaron una tesis de campaña signada por la voracidad por la captación de unos 400 mil votos presuntamente cautivos, repartidos entre blancos e impugnados y los residuales de las PASO del Frente Progresista, en las que el radicalismo no pudo imponer a su alfil, Barletta. "Ningún radical va a votar ni a Del Sel ni a Perotti, así que esa apropiación de votos es una fantasía", desechaba un histórico intendente del radicalismo santafesino.

En la Legislatura, sin embargo, las cosas no se ven tan reñidas, y todo parece indicar que el oficialismo obtendrá la mayoría en Diputados de la mano de la buena elección que hizo en las PASO el actual gobernador Bonfatti, que arrasó con 641 mil votos como cabeza de la lista. En el Senado, en tanto, la pelea será más dificultosa y dependerá, en gran medida, del envión de las fórmulas electorales y del apoyo territorial extendido que aporta el radicalismo a sus socios.

Los ejes programáticos de mayor relevancia en la campaña volvieron a estar dados por una cuestión central: la seguridad, y otra subsidiaria que logró imponer el oficialismo, educación. En ambas contiendas parece haber salido airoso: la llegada de la Gendarmería a la provincia y el arresto del líder de "Los Monos" trajeron alivio en materia de seguridad y narcotráfico. Mientras que los números positivos en materia educativa se mostraron como un logro, frente a una oposición signada por los recortes salariales en el sector docente que se aplicaron en los 90.

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