5 de junio 2009 - 00:00

Santiago busca tener su propio Manhattan

Santiago busca tener su propio Manhattan
Santiago está, como dicen los chilenos, «superatractiva». Se puede ir a ver en teatro «La gran noche», el casi monólogo de Benjamín Acuña y escucharlo cantar bastante entonado baladas, rancheras y cumbias y, por ahí, que aparezca Carolina «Pampita» Ardohain. O ir a una disco y chocarse con Cecilia Bolocco muy de transparencias bailando con su pololo veinteañero Luis Miguel Carmona. O en un bar enterarse de que Francisca Dávalos, «la Pancha», la hija mayor de la presidenta Bachelet, está hace rato estudiando Antropología Social en FLACSO, en Buenos Aires. O descubrir que hay un museo único en Hispanoamérica de la Moda, notable puerta de entrada sociológica a la historia de lo fashion. O deslumbrarse por la limpieza y serenidad de la ciudad y encaminarse a ver qué está pasando con el «cool Sanhattan», si sigue detenido o creciendo. O descubrir que el elegante San Cristóbal Tower es el elegido de las estrellas porque, entre otras cosas, tiene mayordomos entrenados por el maestro de ceremonias de la Casa Real Británica, que les enseñó a ser «friendly but not familiary».

Revisando Sanhattan

Sanhattan es el modo irónico de referirse, desde mediados de los 90, al área más moderna de Santiago, al centro financiero del midtown, del exclusivo Barrio El Golf, que desplazó al tradicional del centro, del downtown, de la capital chilena. La ironía es que se pensara como «el Manhattan de Santiago» y también hasta que allí tuviera su World Trade Center.

El lugar comenzó a poblarse de edificios de altura, palacios de cristal, de skyscrapers, algo impensable años atrás en una capital císmica, una región con terremotos. Se volvió «el nuevo sector financiero comercial de diseño más cool», empezaron a llegar las compañías más importantes, banqueros y corredores de Bolsa. Se comenzó a poblar de ejecutivos top, de los nuevos «young urban professional». Allí, entre otros destacados arquitectos que construyen catedrales de cristal, está el argentino César Pelli, que diseñó para Horst Paulmann (dueño de los supermercados Jumbo, Santa Isabel y la cadena Easy) el Costanera Center, que será el edificio más alto y el centro comercial más grande de América Latina. Allí también estará la Torre Titanium, de Abraham Senerman. A ambos edificios demorados, sino detenidos, en su finalización, les han ganado las torres de Isidora Goyenechea 3000, donde se concluye el emblemático hotel W.

Un ícono ''posmo''

Un ícono de la posmodernidad, un hotel W, que enorgullecía a los ejecutivos chilenos porque confirmaba a Santiago como «world class city», se iba a inaugurar a fines de 2008, pero debió ralentizar su apertura por los cimbronazos de la crisis. Finalmente se inaugura en octubre, aunque en una semana, según dicen, «para calentar motores» comenzará a recibir huéspedes.

«La transformación económica de Chile hizo que los ejecutivos tengan que viajar y abrirse a las novedades en el mundo de la hospitalidad. Y algunos han conocido esa línea de hoteles de diseño, de estilo tecnológico, estética refinada y posmoderna, dirigidos a segmentos de entre 25 y 45 años, trabajólicos y solteros, que eligen el lujo, la elegancia, el buen vivir. Esos hoteles son los famosos W, como el de Nueva York. Se enorgullecen de no discriminar en nada, de ofrecer «whatever-whenever» o sea asegurarle al huésped lo que desee a cualquier hora del día. Son no sólo friendly, sino también pet friendly, y los clientes pueden hospedarse con su mascota. Esos hoteles sostienen que son más para vivir una experiencia de un estilo de vida ABC1 que para simplemente pernoctar», explica Ihnen.

Si bien hay un hotel W en México, en la exclusiva zona de Polanco del Distrito Federal, que es el primero en América Latina, a los chilenos les gusta decir que el que allí se abre «el primero en Sudamérica, estará en Sanhattan, el centro económico actual de Santiago de Chile».

El hotel de las estrellas

Un día el magnate músico Leonardo Farkas cerró el hotel para reunir a sus amigos, entre los que estaba el grupo Air Supply, y acaso Tom Jones; fue una buena forma de comenzar a saber que el San Cristóbal Tower, un hotel de Luxury Collection, ha conquistado a empresarios y artistas. Los nombres famosos se superponen: Lenny Kravitz, Rod Stewart, Julio Iglesias, Peter Gabriel, Luis Miguel, Ricky Martin, Penélope Cruz y presidentes como Lula. «Hay dos cualidades que atraen: tener butlers, como el que hacía Anthony Hopkins en la película «Lo que queda del día», que los ayuda a vestir y coordina sus agendas (Luis Miguel pide que sea siempre el mismo). La otra es la seguridad del barrio, fácil de controlar, y la suite presidencial, de 380 metros, está totalmente aislada», comenta Patricio Ihnen Klammer, director of Public Relations de Starwood hoteles y resorts de Chile (San Cristóbal Towers de Luxury Collection, Sheraton Santiago, Four Points by Sheraton Santiago, Sheraton Miramar de Viña del Mar y el W Santiago).

Expansión hotelera

«En los últimos 20 años, con el regreso de la democracia, el tratado de libre comercio y la apertura de Chile al exterior se abrieron muchos negocios con otros países. Con el Foro de Cooperación Económica del Asia Pacífico (APEC) fuimos unos de los primeros en tener muy buenas relaciones con Japón y con Asia en general. Así, el país se comenzó a abrir al turismo, sobre todo corporativo. Esto explica que recién en los 90 surgiera un boom de apertura de hoteles en Santiago, donde 5 estrellas sólo estaba el Sheraton desde los 70, y en los 90 surgieron los Hyatt, Radisson, Marriott, InterContinental, Ritz Carlton, NH, Crowne Plaza. Al abrir Luxury Collection, Starwood pasó a ser la empresa con mayor presencia y mayor diversidad de marcas en Chile, y ahora sumó su, según Patricio Ihnen.

El panorama turístico

«Esperamos las lluvias porque eso intensifica la actividad económica, trae más nieve, que a su vez nos trae turismo. Vienen muchos brasileños a conocer y a esquiar. Bueno, ustedes tienen su Brasiloche (ríe). Los europeos van preferentemente al Sur, a los glaciares, los fiordos, después hacia el Norte o a la Isla de Pascua. En los últimos años fue una alegría volver a ver en forma creciente a los argentinos. Para las próximas vacaciones de invierno ya está tomado el 50 por ciento de las reservas, la mayoría por turismo interno. Este año, el chileno va a elegir quedarse en casa. Bueno, habrá los que vayan a Bariloche, Camboriú o Iguazú, pero menos que otros años. Nuestros lugares más elegidos son Iquique, San Pedro de Atacama, Viña del Mar, Puerto Varas y Termas de Chillán. Muchos hoteles han hecho a sus tarifas un 40 por ciento de descuento y hay paquetes de cinco días con pasajes aéreos desde Santiago desde 500 dólares. Uno de los destinos más cotizados, Termas de Chillán, tiene sus reservas completas y paquetes por 800 dólares el fin de semana. Los alquileres en la costa están lentos (salvo el clásico Sheraton Miramar de Viña del Mar, que tiene cubierto el 60 por ciento) y están entre 40 y 200 dólares diarios», informa Verónica Daimar, operadora turística de TLS de Santiago de Chile.

No encerrarse por la gripe

La gripe porcina parece no amedrentar a los chilenos, dicen: «Si me tiene que pasar, me va a pasar por más que me esconda en un búnker; si tengo buenas defensas, estoy preparado para resistir sin que sea muy grave; hay que tener confianza y seguir adelante».

«Cuando se dio a conocer la rápida propagación del virus A H1N1 en Santiago y que el nivel de contagio podía igualar al de México, pensamos que eso iba a afectar la llegada de turistas, pero no fue así. Los casos han sido leves en sus inmensa mayoría y se desplegó un buen sistema de vigilancia epidemiológica», afirma el hotelero Hernán León.




DATOS ÚTILES
En el Aeropuerto de Santiago operan 18 líneas aéreas internacionales. Entre ellas, LAN, Aerolíneas Argentinas, American Airlines, Air France, Gol, Iberia.
Hotel 4 a 5 estrellas: entre 200 y 400 dólares por noche, con desayuno, va subiendo según la suite.
Una comida en esos hoteles, sin vino, por persona: a partir de 50 dólares el cubierto, con entrada, principal y postre.
Un taxi del barrio de Providencia al aeropuerto: 40 dólares.
Museo de la Moda: Av. Vitacura 4562. wwww.museodelamoda.cl.
San Cristóbal Tower: Josefina Edwards de Ferrari 0100.
Tel.: (56 2) 707 1000 luxurycollection.com/sancristobaltower.
W: Isidora Goyenechea 3000, Las Condes.
Tel.: 56-2-947.2043.

Dejá tu comentario