El encuentro privado en la Casa de Nariño provocó el enojo del Gobierno de Nicolás Maduro, que señaló que evaluará si continúa en su papel de acompañante del diálogo de paz de Colombia, que ya logró su primer punto de acuerdo en la mesa de diálogo de La Habana.
Para Luis Eduardo Celis, analista de la Fundación Paz y Reconciliación, Santos cometió un error al recibir a Capriles, pero el Gobierno venezolano también se equivocó al condicionar su apoyo a los diálogos de paz.
Aunque Santos ya había recibido sin consecuencias a Capriles en Bogotá, cuando éste hacía campaña por las presidenciales que ganó en octubre Hugo Chávez, fallecido de cáncer cinco meses más tarde, la insistencia de éste en calificar a Maduro como un gobernante ilegítimo hace ahora la diferencia.
"No es igual recibir a un candidato presidencial que a un político que dice que le robaron las elecciones", dijo Celis.
"Capriles está en todo su derecho de llevar por el mundo su mensaje político: ésa es la democracia. Está bien que vaya al Congreso de Colombia y que se reúna con los líderes políticos. Pero fue un error que el presidente lo recibiera. No debió tomarse la foto con él", opinó.
"La respuesta de Venezuela también fue un error. No pueden decir que apoyan la paz de Colombia y al primer incidente decir que ya no acompañan la paz de Colombia", añadió el experto, quien sin embargo piensa que la situación "no va a pasar a mayores y se va a resolver diplomáticamente".
Sobre ese punto, Capriles sostuvo ayer que "la paz nunca puede ser objeto de chantaje, o se quiere la paz y se trabaja por la paz o no se quiere la paz. No hay puntos intermedios".
El politólogo Fernando Giraldo afirmó que el hecho de que Santos haya recibido a Capriles "causa ruido y disgusto en la relación, pero va a afectar el proceso de paz".
"Santos va a tratar de calmar las aguas con mensajes discretos y directos", aunque el episodio "sienta un precedente, y si nos descuidamos puede volver la tensión a las relaciones", dijo Giraldo.
Colombia normalizó las relaciones con su vecina Venezuela al llegar Santos al poder, en agosto de 2010, luego de años de desconfianza que llevaron incluso a una breve ruptura diplomática en medio de agrias acusaciones entre los entonces presidentes Álvaro Uribe (2002-2010) y Hugo Chávez (1999-2013).
Desde entonces, "había habido esfuerzos de lado y lado para no incomodar al otro", recordó Giraldo.
Santos, que acudió al acto de investidura de Maduro en Caracas el pasado 19 de abril, quiso "mostrar autonomía para reafirmarse internamente", sobre todo de cara a una eventual reelección en las presidenciales del año próximo y frente al sector uribista que le adversa duramente y se opone al proceso de paz, consideró Celis.
| Agencia AFP |


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