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Schiavone se quedó con el partido interminable

«Me dolía todo, de la cabeza a los pies. Ni siquiera pensaba en cómo estaría ella. Tenía demasiado como para preocuparme por eso», relató agotada Schiavone, que participa por cuadragésima segunda vez en su carrera de un torneo de Grand Slam. «Es un momento fantástico, uno de los más emocionantes de mi vida. Sólo me decía que debía seguir y que debía ir con el corazón por el partido», agregó la italiana.
Idénticos conceptos los de Kuznetsova, quien confesó que después de tanto batallar ya no sabía no sólo cómo estaba el marcador del partido, sino que hasta se olvidaba de quién debía sacar. «Un día espero poder mostrarle el DVD de este partido a mi hijo», resumió emocionada Schiavone, primera italiana en alcanzar los cuartos de final de alguno de los cuatro torneos «grandes».
Schiavone, que había accedido dos veces a octavos de final en Melbourne (en 2006 cayó ante la belga Kim Clijsters y en 2010 con la estadounidense Venus Williams), jugará en próxima ronda ante la número uno del mundo, la danesa Caroline Wozniacki. «No sabía del récord, en ese momento sólo me felicitaba porque físicamente estaba sólida como una roca», reveló la N°7 del mundo, quien igual debió pedir asistencia cuando el marcador estaba 13-12 en el tercer set en favor de la rusa.


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