27 de octubre 2011 - 01:01

Scioli proyecta suba de impuestos para recaudar $ 1.900 millones más

• En 2012 aumentarán inmobiliario, patentes y alícuotas del juego, bebidas alcohólicas y tabaco

El ministro de Economía, Alejandro Arlía, firma el proyecto de Presupuesto 2012, que fue girado ayer a la Legislatura bonaerense.
El ministro de Economía, Alejandro Arlía, firma el proyecto de Presupuesto 2012, que fue girado ayer a la Legislatura bonaerense.
Buenos Aires - El Gobierno de Daniel Scioli impulsa para el año entrante subas impositivas que alcanzarán fundamentalmente a los contribuyentes de mayor poder adquisitivo, en pos de recaudar $ 1.900 millones adicionales y bajo -recalca- el imperio de «la equidad tributaria».

Se trata de parte de los ejes contemplados en el proyecto de Presupuesto 2012 y la ley impositiva, presentados ayer en la Legislatura por el ministro de Economía, Alejandro Arlía.

El paquete -que en dos semanas podría comenzar a tratarse en Diputados- incluye retoques en los impuestos Inmobiliario Urbano Edificado y Baldío, Inmobiliario Rural y Automotor, además de en Ingresos Brutos para el caso de sectores productivos ligados a los juegos de azar, el alcohol y los cigarrillos.

Arlía precisó que la ley impositiva «va a tener ligeros retoques, lo cual implicará tener ingresos por $ 1.900 millones en una masa de recaudación propia que ronda los $ 45 mil millones». En esa línea, enfatizó que «queda absolutamente descartada cualquier hipótesis de un aumento desmedido de impuestos». Veamos: 

  • En el caso del Impuesto Inmobiliario Urbano, el 70% de las partidas recibirá subas de no más de 100 pesos anuales (aquellas con valuación fiscal inferior a $ 25 mil están exentas, mientras que las que van de ese monto a $ 64 mil sufrirán una suba de hasta 50 pesos anuales, y por entre $ 64 mil y $ 102 mil, un incremento de entre 50 pesos y 100 pesos anuales).

    En tanto, el 13% de las partidas -viviendas con valuación fiscal de hasta 150 mil pesos- será alcanzado por un aumento de hasta 200 pesos anuales. En paralelo, el 17% de las partidas restantes (con valor fiscal superior a 150 mil pesos) recibirá un incremento de más de 200 pesos, sin techo. En esa línea, se agregarán categorías adicionales para gravar a propiedades con mayor valuación fiscal.

  • En paralelo, respecto de los cambios en la presión impositiva sobre los terrenos baldíos, el titular de Economía dijo que «el aumento va a variar de acuerdo al tipo de propiedad: los baldíos céntricos de los lugares claves de la provincia van a ser gravados fuertemente».

  • También contemplará un incremento promedio del 27% en el Impuesto Inmobiliario Rural en función de la productividad y la ubicación del terreno. Los campos del sudoeste, por la sequía, seguirán exentos. 

  • Habrá, además, subas en Ingresos Brutos para sectores productivos ligados al alcohol y los cigarrillos, la explotación de los juegos de azar y servicios agropecuarios. «Vamos a atacar por el lado de los impuestos a aquellos consumos que resultan nocivos para la salud de los habitantes; las mayores alícuotas de impuestos van a estar sobre el juego, las bebidas alcohólicas y el tabaco», anticipó Arlía, además de argumentar que «esta decisión se toma básicamente porque en muchos de los casos estos consumos después derivan en enfermedades muy malas para la población y, a su vez, requieren de una mayor necesidad y uso del sistema de salud de la provincia».

  • En paralelo, habrá aumentos en el Impuesto Automotor, fundamentalmente para unidades con valuación fiscal mayor que $ 100 mil (el 7% del parque automotor provincial). Se agregarán dos categorías, que recibirán la mayor presión tributaria.

    Como lineamientos generales, el proyecto estipula además gastos por $ 114.000 millones, ingresos por $ 107.000 millones y un déficit financiero de $ 6.600 millones (el 6% del gasto total).

    «Si a eso se le restan los intereses de la deuda que la provincia tiene que honrar este año, que son 5.000 millones de pesos, el déficit primario se reduce a $ 1.600 millones, lo cual significa el 1,5% del total del Presupuesto», señaló Arlía, además de remarcar: «Ello demuestra el esfuerzo de austeridad y la comprensión que tenemos sobre cómo vamos a afrontar un año en el cual el mundo se ha puesto demasiado incierto y la Argentina y la provincia tienen que tomar todas las precauciones para evitar efectos colaterales».

    La iniciativa también contempla reeditar el recurso de utilizar excedentes del superavitario Instituto de Previsión Social bonaerense, punto ríspido para la oposición y los gremios.

    El funcionario también sostuvo que el proyecto, que además crea 4.072 cargos en la administración pública, «no está ajeno a la inestabilidad que se observa en el mundo». «Es por ello que contempla la posibilidad de afrontar el duro trabajo de mantener los puestos de trabajo y el nivel de consumo interno y el crecimiento», agregó.


  • En línea con las pautas presentadas por el Gobierno nacional para su propio Presupuesto, Arlía dijo: «El gasto va a crecer por debajo de la pauta de crecimiento del Producto Bruto Interno, que será del orden del 5,1%, y nuestros recursos van a aumentar por arriba de esa pauta».

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