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Se afirman los granos como protagonistas de mercados mundiales
El mercado de commodities agrícolas incluirá entre sus principales claves de 2009 el ritmo de compras de soja que realizará China, las superficies que Estados Unidos destine a los cultivos y los resultados finales de la producción en Sudamérica.
Lo cierto es que estos movimientos hicieron descubrir, en el público inversor en particular, y hasta en la gente común, la relevancia de los commodities en la economía global.
También resultó destacada la actividad de los fondos de materias primas, actores que siempre resultaron importantes en los mercados de futuro, pero que en éste tuvieron una participación decisiva, por el enorme flujo de fondos que movieron de una plaza a otra.
Los mercados granarios también recibieron como nunca la influencia de factores exógenos como la marcha de las cotizaciones de las Bolsas, las monedas y los futuros de energía.
Este año también deja la enseñanza de lo importante que resultan los mercados de futuros para establecer umbrales mínimos de rentabilidad en el negocio agrícola, práctica un tanto olvidada en las últimas campañas en las que «no hacer nada» y «esperar la cosecha» coincidía generalmente con cotizaciones más altas.
En el ámbito local, el largo conflicto iniciado en marzo, a partir de la Resolución 125, interrumpió la normal oferta de granos en plena euforia del mercado mundial, lo que paradójicamente determinó que los competidores se hayan beneficiado por nuestra inacción.
La influencia de la cotización del dólar y los precios del petróleo seguirán repercutiendo en el mercado de granos en 2009. También, los operadores que sigan las tendencias de largo y mediano plazo seguirán atentamente la marcha de la inflación mundial. Ella fue la que dio comienzo a la fuerte suba de materias primas del primer semestre de este año y es probable que las medidas recientemente implementadas para salvar bancos y empresas automotrices en los Estados Unidos también tengan consecuencias inflacionarias.
Análisis
La analista del mercado de soja de Prudencial Bache, Anne Frick, puntualiza en su último informe, los elementos de análisis que resultarán vitales seguir en el curso del próximo año:
1) El ritmo de compras de China. Hoy este país representa el 50% de las importaciones de porotos de soja del mundo comparado con apenas el 10%, diez años atrás, lo que da una idea de la magnitud del peso que tiene en el mercado de proteínas vegetales global. La mala noticia que proviene de este país es que las mejoras internas de las cotizaciones de soja obedecen a un estímulo artificial para sostener los precios internos y proteger de esta manera a sus productores, además de construir reservas estratégicas, lo que podría ser bajista en el mediano plazo. La noticia positiva es que, aun con la desaceleración global de la economía, el crecimiento de esta nación sigue siendo positivo y las fuerzas combinadas de la expansión económica y el crecimiento poblacional aseguran un buen canal de demanda en el largo plazo.
2) La producción sudamericana. Esta región contabiliza hoy el 51% de la cantidad mundial de soja, según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). La situación en la región determinará la marcha de las cotizaciones en el corto plazo. El panorama productivo no luce bien en nuestro país ni tampoco en Paraguay, Uruguay y el sur del Brasil.
3) El ritmo de ventas sudamericano. En nuestro país, y como consecuencia de la crisis del campo y la baja de los mercados externos, el ritmo de ventas de esta campaña resulta muy lento. Esta circunstancia, si bien es alcista en el corto plazo podrá ser bajista en el largo plazo.
4) La lucha por ganar área de siembra en los Estados Unidos en la próxima campaña. Luego de un incremento del 17% en la siembra de soja en ese país en la temporada recientemente concluida, el mercado comienza a debatir las intenciones de la próxima campaña. A pesar de la reciente firmeza relativa del cultivo de maíz, es probable que asistamos a un nuevo incremento en el área de siembra de la oleaginosa como consecuencia de las fuertes inversiones que insume cultivarlo. Aunque las cotizaciones recientes intenten seducir a los farmers a cultivar maíz en lugar de soja, queda aún un prolongado camino por recorrer para saber cuál será la decisión final. El informe oficial de intención de siembra norteamericano será revelado recién el 31 de marzo del próximo año.
5) La política norteamericana en materia de biocombustibles. El mandato legal promulgado durante la gestión del presidente George W. Bush será seguido de cerca en el gobierno de Barack Obama. Resulta más difícil sostener una política de combustibles alternativos de origen vegetal con las flojas cotizaciones que hoy registra el petróleo.
6) La posibilidad de que los bajos precios de los granos pueda estimular en algún punto la demanda. Los niveles de precios alcanzados por la harina de soja y los granos forrajeros abaratan la producción de carnes, aunque este sector podría verse afectado por la recesiva situación económica global.


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