San Juan - Tras el blanqueo por parte del Gobierno de Puerto Rico, el cual calificó que la situación fiscal y financiera su país es "insostenible", "debemos trabajar juntos" y "aquí no hay futuro" surgieron como las dos ideas que dominan las reflexiones de los puertorriqueños. Mientras cerca de 50.000 puertorriqueños emigran cada año a Estados Unidos en busca de mejores perspectivas vitales y laborales, quienes se quedan en la isla se dividen entre los que se dejan llevar por el pesimismo y los que confían en que un trabajo conjunto puede "volver a echar a andar a Puerto Rico". Esta semana, el gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, admitió que la deuda de u$s 73.000 millones que arrastra la isla "es impagable" en los términos actuales, por lo convocará a los bonistas para tratar de negociar una moratoria.
Agencia EFE
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