18 de diciembre 2008 - 00:00

Se agrava interna entre gremios de la carne

La crisis que afecta a la industria de la carne hace crecer la fuerte interna gremial del sector. La puja muestra en su superficie una diferencia de diagnóstico y procedimientos en torno a la situación laboral de empleados de frigoríficos, pero el trasfondo incluye actores de mayor peso: de un lado la CGT de Hugo Moyano, el secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno y el ministro de Trabajo Carlos Tomada, y del otro la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo.
La Federación Gremial del Personal Industrial de la Carne, comandada por José Fantini -alineado con Moyano y el Gobierno-, insiste en que no hay despidos y ayer decidió sancionar al Sindicato de Trabajadores de la Carne del Gran Buenos Aires (SICGBA), agrupación que es dirigida por Silvio Etcheún -enrolado en el barrionuevismo- que durante el último mes
denunció la pérdida de más de 1.500 puestos de trabajo.
La Federación concluyó ayer su 36° congreso nacional ordinario en Carlos Paz, Córdoba. Allí -según difundió- «analizó la difícil situación que atraviesa la industria» y sancionó al SICGBA «por no respetar la organicidad y desconocer los principios fundamentales del gremio, lo que sin duda resulta en perjuicio de los trabajadores». El castigo apunta al pedido de intervención del SICGBA.
«Es una maniobra de Moyano y Moreno, respaldada por Tomada», disparó Etcheún ayer, y anunció que el próximo lunes su gremio realizará una movilización al Ministerio de Trabajo para pedir que se rechace la intervención, convocando apoyo de la CGT Azul y Blanca, AACREA, CARBAP y Pampa Sur. «Moreno y Moyano me llamaron para que dejemos de denunciar los despidos, pero como no hicimos caso, ahora nos quieren intervenir. En última instancia, recurriremos a la Justicia», aseguró Etcheún.
En lo que respecta a la situación del sector, Fantini ayer se limitó a admitir la existencia de una crisis, pero igualmente se muestra optimista. «Estamos viviendo una difícil situación en las industrias, pero estamos expectantes debido a los nuevos anuncios que puedan llegar a venir, sumados a los ya hechos por la Presidente», afirmó ayer.
Tras el estallido de la crisis internacional y las primeras señales de recesión, Etcheún suministró información sobre despidos y suspensiones, que fueron sistemáticamente negados por la Federación que conduce Fantini. Según los datos que maneja el SICGBA, más de veinte frigoríficos ya han enviado telegramas a unos 1.562 empleados, medida que se sumaría a adelantos de vacaciones, reducciones de horas extras y retiros voluntarios.
El SICGA incluso llegó a escrachar a la Federación un mes atrás. Lo hizo durante una jornada de protesta hacia el Ministerio de Trabajo nacional, antes de lo cual hicieron una escala en las oficinas de Fantini para mostrar telegramas de despido. «Vamos a repudiar el desconocimiento de la situación de los trabajadores de la carne», dijo en aquel entonces Etcheún.

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