Entre el 2011 y el 2017 el endeudamiento consolidado de la Ciudad de Buenos Aires, convertido en dólares al tipo de cambio de cierre de cada ejercicio, fue incrementándose en forma ininterrumpida, para alcanzar un alza general equivalente al 300% en 6 años. Mientras en el 2011 la deuda totalizaba u$s1.529 millones, las cifras provisorias publicadas del 2017, exhiben una deuda total de u$s6.110 millones. La variación interanual (u$s4.582 millones) es 3 veces la deuda en dólares existente al 31 de diciembre 2011.
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Para dimensionar la relevancia del endeudamiento acumulado al cierre de 2017, el stock de deuda equivale al presupuesto consolidado de las áreas de seguridad, salud, educación, trabajo y agua potable y alcantarillado del ejercicio de este año. En lo que respecta a los intereses de la deuda, totalizaban u$s87.6 millones en el 2011, frente a los u$s348.3 millones del 2017. El incremento en este caso, fue del 280%.
Los intereses de la deuda pagados en el 2017 equivalen al 70% del presupuesto asignado para el ejercicio 2018 del rubro vivienda, o el 76% del presupuesto de cultura, mientras que para 2018 los intereses ascienden a $10 mil millones, representando pagos 7 veces más altos que los determinados para 2014. Dicha variación responde, básicamente, al destacado crecimiento de la Deuda Directa del GCBA.
En cuanto al perfil de la Deuda Pública, en títulos y letras se incrementó en u$s2.937 millones (316%) entre el 2011 y el 2017. La deuda con organismos internacionales, registró un incremento de u$s93 millones (38%); mientras que la deuda con proveedores y contratistas, garantías y avales, experimentó un incremento de $2.048 millones (354%).
El presupuesto de la Ciudad también se incrementó con el paso de los años, en 2018 será diez veces superior que en 2014, pero rubros como educación y salud perdieron importancia relativa ante el gasto en seguridad. Cabe destacar que dichas áreas concentran el 52% del Presupuesto General Consolidado del 2018.
En efecto, los presupuestos de ambas áreas perdieron participación en el presupuesto general consolidado de la Ciudad en relación al presupuesto sancionado para 2018, las áreas de salud y educación perdieron importancia relativa por ejemplo en relación a seguridad. Así, para los servicios de salud, el presupuesto sancionado para el ejercicio 2018, asigna $34.974 millones, y su participación en el Presupuesto Consolidado equivale al 16% del mismo, mientras que para el ejercicio 2014 se asignaban $ 12.528 millones, representativos del 21% del Presupuesto Consolidado.
En cuanto a los servicios de educación, en el presupuesto 2018 los $40.991 presupuestados representan el 18% del mismo, mientras que en el 2014 se asignaba $13.783 millones, equivalentes al 23.1% del Presupuesto Consolidado General de ese ejercicio. En ambos casos, existe una pérdida de aproximadamente 5 puntos porcentuales de participación en el presupuesto general.
Al igual que en el presupuesto 2017, Vivienda, Servicios de Seguridad, Agua Potable y Alcantarillado, y el pago de intereses de la Deuda Pública, son los rubros que registran las variaciones más relevantes en el presupuesto 2018.
En el caso de la seguridad, el traspaso de la Policía Federal a la Ciudad, realizado en 2016, demandó la asignación de partidas presupuestarias adicionales a las atribuidas a dicho rubro hasta el 2015. A modo de ejemplo, el Presupuesto 2018 asigna $34.636 millones, representativos del 16% del presupuesto; mientras que en el 2014, las partidas asignadas alcanzaban a $2.688 millones, contribuyendo al 4.5% del presupuesto general consolidado de ese año.
Hasta acá, se evidencia el perfil del presupuesto de gastos que el Poder Ejecutivo imprime a la gestión porteña.
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