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Se eternizan usurpaciones a pesar de anuncios, en Capital y provincia
La Policía Federal rodeó ayer el Club Albariños en Villa Lugano, que permanece ocupado. Pero a pesar de la presión no hubo desalojo ni siquiera una promesa de abandonar el lugar.
La Policía Federal rodeó el predio de Lugano formando un cerco para evitar nuevos ingresos. En el terreno tomado, entre las decenas de carpas precarias y techos de bolsas plásticas, un grupo de personas quemó pastizales a modo de reclamo de terrenos.
En el club Albariño «no quisieron ser censados», aseguraron funcionarios del Ministerio de Desarrollo Social de la Ciudad de Buenos Aires que en la tarde de ayer ingresaron al predio. No obstante, «la orden de la Justicia fue el relevamiento de los ocupantes», sostuvo el juez Daniel Rafecas tras confirmar que «no hay orden de desalojo».
Gran parte de los 200 efectivos de la Federal que estuvieron durante toda la tarde rodeando el club en un operativo, se retiraron al caer el sol dejando una guardia. La tensión volvió a la zona, cuando un numeroso grupo de vecinos avanzó por la avenida Antártida Argentina casi hasta el club, donde el cordón policial recibió refuerzos para mantener el orden y evitar enfrentamientos.
El reclamo de los residentes de la villa 31 por otra parte, se manifestaba con el golpe de cacerolas al grito de «que se vayan, que se vayan» y con la quema de neumáticos que provocaron una gran humareda.
En la villa 31 donde mantienen ocupado desde el martes lotes linderos al ferrocarril. «Nos censamos nosotros mismos y esperamos que esto se resuelva pronto», sostuvo Marcelo, y agregó que vive en una pieza por la que paga $ 400.
El predio es una franja que va desde el asentamiento conocido como villa 31 hasta la avenida Ramos Mejía, sobre la que están ubicadas las terminales de la ex línea Mitre (TBA), la línea Belgrano y la San Martín.
En la provincia de Buenos Aires la situación parece no tener fin, luego de llegar a ocho las ocupaciones en el partido de Quilmes, se sumaron ayer las de Lomas de Zamora. Allí los vecinos del barrio Campo Tongui cortaron por varias horas, con quema de neumáticos, Camino Negro a la altura de Villa Fiorito, para reclamar provisión de agua potable y electricidad, aunque poco antes del mediodía la situación había sido descomprimida.
El piquete en la Ruta Provincial 63 comenzó a primera hora de ayer y se levantó cerca de las 12, después de que el secretario de Obras Públicas de Lomas de Zamora, Julio Massara prometiera a los vecinos que hoy tendrían a disposición tanques de agua.


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