20 de julio 2011 - 00:00

Se terminan los mitos: confirmaron que Allende se suicidó en La Moneda

La senadora Isabel Allende, hija de Salvador Allende, junto a los científicos de una comisión internacional que confirmó que la muerte del presidente socialista fue producto de un suicidio.
La senadora Isabel Allende, hija de Salvador Allende, junto a los científicos de una comisión internacional que confirmó que la muerte del presidente socialista fue producto de un suicidio.
Santiago - Los peritajes realizados sobre los restos del expresidente chileno Salvador Allende confirmaron que éste se quitó la vida el 11 de septiembre de 1973, durante el golpe militar que encabezó Augusto Pinochet para derrocar a su Gobierno. Así lo informó la senadora socialista Isabel Allende, hija del exmandatario, tras ser notificada en el Servicio Médico Legal (SML) de Santiago de los resultados de los peritajes realizados al cadáver de su padre, exhumado para tal efecto el pasado 23 de mayo.

«La conclusión es la que la familia Allende tenía. Es decir, el presidente Allende, el día 11 de septiembre de 1973, ante las circunstancias extremas que vivió, tomó la decisión de quitarse la vida antes de ser humillado o vivir cualquier otra situación», declaró la senadora a los periodistas.

Los exámenes confirman que fue «sólo un disparo», que accionó dos proyectiles, lo que terminó con su vida, dijo, por su parte, el director del SML, Patricio Bustos.

Isabel Allende se declaró agradecida por el trabajo de los expertos y dijo que la conclusión dará tranquilidad a la familia, que siempre creyó en la versión de los médicos que vieron que Allende estaba solo en su despacho en el momento de su muerte y que no hubo intervención de terceros.

La investigación, que conduce el juez Mario Carroza, de la Corte de Apelaciones de Santiago, se enmarca en la presentación de 726 querellas por casos de violaciones a los derechos humanos que nunca habían sido investigadas por la Justicia debido a la vigencia de la ley de amnistía.

Frente a la versión del suicidio surgieron también hipótesis según las cuales Allende pudo haber sido asesinado por los militares golpistas que asaltaron La Moneda (sede de Gobierno) tras bombardearla e incendiarla, o que falló al intentar suicidarse y tuvo que ser rematado por uno de sus colaboradores más cercanos. Estas versiones quedan ahora formalmente desestimadas.

Tras su muerte, el cuerpo de Allende fue sometido a una autopsia antes de que sus restos fueran trasladados a la ciudad costera de Viña del Mar, pero en 1990, con la recuperación de la democracia, el cadáver fue exhumado y trasladado de nuevo a la capital, ocasión en la que fue sometido a un segundo examen forense.

Tras la nueva exhumación del cuerpo, el pasado 23 de mayo, un equipo internacional de expertos, según Bustos, llegó a la conclusión unánime del suicidio. El equipo estuvo integrado por el tanatólogo español Francisco Etxeverría, la doctora colombiana Mary Luz Morales, la estaDouglas Ubelaker, el perito balístico británico David Pryor y el antropólogo forense argentino Luis Fondebrider.

Bustos explicó que el trabajo pericial tuvo cuatro fases: la comprobación de la identidad del cuerpo exhumado, la causa de muerte (herida de proyectil), la forma (suicidio) y la circunstancia (golpe militar).

Según se ha establecido, Allende se sentó en un sillón de su oficina, afirmó un fusil AK-47 entre sus rodillas y apretó el gatillo, accionando dos proyectiles: uno entró por la barbilla y le salió por la parte posterior del cráneo, causándole la muerte, y el otro fue hallado después incrustado en una pared.

El disparo se produjo «con un fusil que estaba prácticamente en apoyo con la mandíbula inferior, en el mentón», aseguró el español Etxeverría. «Con todos los elementos del análisis científico, estamos en condiciones de poder asegurar que se trata de una muerte violenta de etimología médico-legal suicida y para ello no tenemos absolutamente ninguna duda», ratificó Etxeverría.

La senadora Allende aseguró que la familia recibe la noticia con «una gran tranquilidad», porque «este informe concluye con algo que teníamos la convicción, pero distinto es que sean las pruebas de todos los niveles, y balísticas sobre todo», las que confirmen la causa del deceso de su padre.

En su última arenga radial desde su despacho y bajo las balas, Allende advirtió que no dejaría su cargo. «No voy a renunciar. Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo», dijo.

El juez de la causa solicitó también buscar el arma con la que Allende se habría disparado, así como interrogó a los pilotos de la Fuerza Aérea Chilena que bombardearon el Palacio de La Moneda la mañana del 11 de septiembre de 1973.

Agencias EFE, AFP y DPA

Dejá tu comentario