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Secuestrada detalló su cautiverio
Todavía con algunas cicatrices visibles en la piel, la mujer fue entrevistada por un noticiero y contó que su estado fue muy delicado: «Llegué a pesar 45 kilos, aun menos que cuando logré escaparme», explicó.
Al tiempo que contó las diferentes torturas que utilizaban «tengo marcas de quemaduras en el cuello y en las manos. Me golpeaban y después de hacerlo me decían que yo misma me lo había hecho», recordó Molina.
Además explicó que a Olivera lo conocía hace por lo menos tres años a través de su hermana. «No fueron sólo tres meses de tortura, fueron tres meses de engaño», añadió la víctima que recordó los maltratos anteriores a su secuestro.


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