En un principio, parecía que no; pero al pensarlo mejor, se percibía que Bernanke había dado en su discurso las suficientes señales como para justificar algo más de optimismo en la recuperación de economía norteamericana. Así el Dow arrancó la mañana con una leve suba; apenas se entregó a la prensa el discurso del presidente de la Fed, el promedio se desbarrancó un 0,5%, pero cuando terminaba la jornada, se ubicaba en 10.150,65 puntos, mostrando una mejora del 1,65%. En realidad, los dichos del banquero, más que estimular a los inversores, parecen haberlos tranquilizado, ya que el volumen negociado fue muy similar al de las últimas ruedas (no llegó a 1.100 millones de acciones en el NYSE). Otra evidencia en este mismo sentido es que la semana terminó del lado perdedor, con las blue chips cediendo un 0,6%, el Nasdaq 1,2%, y la rareza de que el Russell 2000 avanzó un 1% (el viernes ganó un 2,83%).
Podemos decir, entonces, que esta semana arranca de manera neutra, lo que para los tiempos que nos tocan es bastante bueno. Lo importante pasa a ser lo que sucederá durante los próximos días: mañana veremos si el índice de confianza de los consumidores creció este mes como se esperaba; el miércoles, si los datos de la industria automotriz registran una caída no mayor que el 18% en la venta de vehículos durante el actual mes. Los analistas no están esperando nada contundente por el lado de la expansión económica, lo que significa que bastaría que las cosas no sean tan malas como algunos temen para que tengamos una semana ganadora. En este sentido, el 1,83% que avanzó el precio del petróleo durante la última semana y el 0,72% del oro no son malas señales.
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