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Semana Santa

Hasta algo pasada la primera media hora, todo era de River menos el resultado.
-¡¡¿Podemos definir con precisión, carajo?!!! Fernandito en la puerta del arco, Carbonero en el área chica, Teo otra. Dejémonos de joder, hermano, porque esta regla de llorar después en nuestro arco es más vieja que la bombacha.
Y fue así que Rafaela tuvo tres ocasiones seguidas en menos de un minuto.
-¡Si Bastía me hace un gol de taco desde afuera del área chica, me voy caminando a Luján marcha atrás y en ojotas!
El segundo tiempo empezó igual que el primero. River lo fue a buscar desde el inicio y un remate de Fabbro, activo aunque algo impreciso, fue rechazado por el arquero. Crecía la figura de Carbonero, y Teo desperdiciaba oportunidades tocando con cierta displicencia. Hasta que a los 9 minutos un tiro de esquina fue desviado en el primer palo de cabeza por Cavenaghi, y Carbonero entrando en el segundo puso el 1 a 0.
-¡Gooolll! ¡Qué alivio, Cristo! ¡Cuando se nos meten atrás, es cuando más se nos complica y no sabemos resolver!
Ahí empezó a quedarse River y en una llegada de Rafaela se lesionó Barovero.
-¡Pero la PMQMP! ¡Se lesiona Trapito en estos momentos de definición del torneo! ¡Estamos meados por Dumbo!
A los 30, con un Teo desperdiciando ocasiones, la gente empezó a pedir al Keco. Y no era un capricho porque con espacios era potencialmente más productivo un jugador rápido y escurridizo que dos centrodelanteros tirando a lentos.
Tuvo el empate a los 30 minutos Rafaela en los pies de Depetris, pero definió como mi tía Teodora.
A los 32 vino la jugada clave de la noche. Conde le comete infracción a Teo dentro del área, se va expulsado y penal. Entra Marinelli, arquero de River a préstamos en Rafaela, y el Cavegol estrella la pelota en el travesaño.
-¡Menos mal que expulsaron al arquero y están con uno menos, porque si salen a buscar desesperados el empate, se arriesgan mucho atrás! Después del penal errado, 11 contra 10 es otra cosa. Y a los 40, cuando la gente seguía pidiendo al Keco, Teo la paró con el pecho en la puerta del área chica y definió arriba, inatajable.
-¡Gooolll, vamos carajo! ¡De-fi-ni-do! ¡Empezó la fiesta en la tribuna!
Ganamos 2 a 0. Parecía que se iba a complicar, pero se abrió finalmente el partido y el resultado. Anduvimos mejor en la segunda parte y ahí vinieron los goles. Se vienen Estudiantes y Vélez en la misma semana.
-¿Qué? ¿Que nos conviene que boquita le gane a Colón? ¡Nooo, querido! ¡Que boquita pierda siempre! ¡Que sea Semana Santa y no calvario! Je je


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