5 de abril 2013 - 00:00

Señal: la Argentina ganó juicio a buitres en Francia (resta EE.UU.)

Ya en 2006 la Argentina había afrontado una situación difícil, cuando el fondo Elliot logró que se embargara la casa donde murió San Martín en Boulogne Sur Mer. La Justicia francesa consideró luego al bien inembargable.
Ya en 2006 la Argentina había afrontado una situación difícil, cuando el fondo Elliot logró que se embargara la casa donde murió San Martín en Boulogne Sur Mer. La Justicia francesa consideró luego al bien inembargable.
A poco de que se conozca el fallo de segunda instancia en Nueva York, el Gobierno recibió una noticia inmejorable: la Argentina venció en Francia en tercera instancia -definitiva- al fondo buitre Elliot en el juicio que éste mantenía contra el país por el default de bonos en euros comprados en noviembre de 2001. Ayer, la Corte Suprema de Francia (Cour de Cassation) dictaminó que la Argentina tiene derecho a reestructurar su deuda externa y avaló los llamados para canjear títulos en default de 2005 y 2010, con lo que al ser la última instancia, cerró el juicio contra el país por parte de la inversora de Paul Singer. El tribunal debía fallar en una causa presentada por el fondo NML Elliot, propiedad del norteamericano, que buscaba que los impuestos que pagaban empresas francesas radicadas en la Argentina fueran pasibles de embargos.

El fallo arrastró también a demandas de otros fondos buitre como Dart y Aurelius, cuyas causas contra la Argentina estaban frenadas a la espera del fallo conocido ayer. Se cierra así el capítulo europeo en la larga batalla contra los fondos buitre, a la espera de lo que ocurra en Estados Unidos. En total, la Argentina logra evitar un nuevo default en Europa por unos u$s 2.000 millones, que hubiera arrastrado una eventual actualización de la deuda en esa región por más de u$s 10.000 millones ya reestructurada.

Hasta el fallo de ayer -argumentado en unas 18 páginas-, la Argentina había ya ganado las dos primeras instancias francesas. Antes la postura del Gobierno había prevalecido en tres apelaciones presentadas por el fondo NML Elliot, en los tribunales de París y Versalles, los mismos que también habían fallado a favor del país en las causas que mantenían las subsidiarias locales de Total Austral, el BNP Paribas y Air France, tras la salida de la convertibilidad en 2002.

En el caso de las demandas de estas tres compañías, la Corte francesa aceptó que los contratos de los bonos emitidos durante la década del 90 no alcanzaban a las obligaciones impositivas, por lo que no hay bienes susceptibles de embargo que afecten al país. Los fondos buitre pretendían que las empresas francesas les abonaran el dinero que sus filiales en la Argentina debían pagar en concepto de impuestos. Originalmente, esta causa había comenzado en abril de 2006, cuando los tribunales de París aglutinaron todas las demandas contra la Argentina, para que sea un solo caso el que dirima el juicio. Luego, los fondos Dart y Aurelius se sumarían esperando una definición que sentara jurisprudencia.

La decisión de la Justicia francesa se conoce en un momento inmejorable: a poco de que la Cámara de Apelaciones de Nueva York defina en segunda instancia el caso de las demandas de los fondos buitre contra el país, tras el fallo en contra del juez de primera instancia Thomas Griesa. Este magistrado se pronunció a favor de los fondos buitre y obligó al país a pagar al contado unos u$s 1.330 millones con el dinero que el país liquida su deuda corriente. Esta decisión judicial fue bloqueada luego por la Cámara, la que después pidió al país que hiciera una propuesta de pago, concretada el viernes pasado y que el tribunal avaló el martes para trasladarla a los demandantes en procura de una opinión que deben expresar antes del próximo 22. Entre uno y tres meses después se conocerá el fallo definitivo. Igualmente, el perdedor, intentará llevar la causa a la Corte Suprema de los Estados Unidos.

El momento más álgido del caso contra la Argentina en los tribunales franceses ocurrió en junio de 2006, cuando Elliot logró embargar (en conjunto con la compañía francesa Sempra Energy, a la que se la habían pesificado las tarifas luego de la caída de la convertibilidad), la casa donde murió José de San Martín en Boulogne Sur Mer. Sobre la vivienda, convertida en museo, pesaba un pedido de remate para cubrir la deuda en default. Finalmente la Justicia francesa dictaminó que "ese inmueble es inembargable porque es un bien histórico para el país" que fue habitado por un "prócer de la patria", según la declaración del juez de ejecución de primera instancia de Boulogne Sur Mer, Dr. Ploux, que finalmente ordenó la cancelación de la hipoteca. El fondo Elliot había sido además el que había logrado embargar la Fragata Libertad en 2012 en el puerto ghanés de Tema; acción que luego fue levantada en diciembre pasado por el tribunal internacional del Mar de Hamburgo.

Además de los procedimientos relacionados con impuestos, los tribunales de París ya habían dejado sin efecto embargos trabados sobre cuentas bancarias pertenecientes a la Comisión Naval, la Fuerza Aérea Argentina y la Fundación Casa Argentina y la propia embajada, por tratarse de misiones diplomáticas y considerarlas protegidas por la Convención de Viena.

Un dato político importante: al cerrarse la causa en Francia, ya no hay posibilidades de embargos en ese país. Esto implica que al menos en territorio galo podrá volver a volar el Tango 01.

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