3 de octubre 2012 - 00:00

Serio: burocracia europea demoraría rescate a España

Mañana se reúne el Banco Central Europeo luego del anuncio el mes pasado de un nuevo programa de compra de deuda ilimitada en el mercado secundario de los países que lo soliciten. Mario Draghi, jefe del BCE, no mencionó a ningún destinatario en especial, aunque el mercado sabe que el primer candidato es España. Pero para que el BCE comience a comprar bonos es necesario que el país en jaque financiero solicite asistencia a los fondos europeos EFSF/ESM. La ayuda se implementaría, seguramente, a través de una línea de liquidez preventiva.

Sin embargo, antes de que se materialice cualquier ayuda, será necesario que el Gobierno de Rajoy firme una condicionalidad de la asistencia a través de un Memorando de Entendimiento, adicional al ya rubricado por el auxilio a la banca española. De modo que luego de pedir el rescate habrá un tiempo hasta que España pueda usar la línea de liquidez de los fondos europeos y el BCE compre bonos soberanos en el mercado secundario.

Detalles

La semana pasada, en la presentación del fondo de rescate ESM realizada a los inversores, se detalló cómo es el proceso de concesión de la ayuda: el Estado deberá pedirla formalmente al ESM; una vez solicitada, la Comisión Europea junto con el BCE evaluarán el riesgo para la estabilidad financiera de la eurozona, es decir, si la deuda pública es sostenible, y las necesidades potenciales de financiación de dicho país. Con base en esta evaluación, el director del ESM realizará una propuesta concreta al consejo de gobierno del fondo sobre el caso; una vez que la propuesta sea aprobada por dicho consejo (participan todos los países del euro), deberán firmar un memo con la condicionalidad impuesta por la CE y, en su caso, el FMI. Aprobado el Acuerdo de Asistencia Financiera y firmado el MoU, la ayuda se pone a disposición del país y así el fondo podrá comprar bonos en el mercado primario y en el secundario. A su vez, el BCE tendrá vía libre para comprar bonos en forma ilimitada en el mercado secundario.

De acuerdo con la presentación del ESM se estima que el proceso de «solicitud-valoración-propuesta-aprobación de condiciones-asistencia financiera» insumirá no menos de tres o cuatro semanas. Pero dada la reciente experiencia no es difícil pensar en plazos mayores. Es más, los analistas advierten que en el caso de una solicitud de desembolsos de capital a los miembros del ESM es necesaria «unanimidad de los miembros participantes en la votación, salvo casos de emergencia». No debería sorprender que alguno de los países más ariscos a este tipo de ayudas, como Holanda, Finlandia e incluso Alemania, intenten imponer sus propias condiciones dilatando aún más la puesta en marcha del rescate.

El 9 de junio el Gobierno español anunció el acuerdo con el eurogrupo para recapitalizar la banca mediante un rescate de hasta 100.000 millones de euros. Un mes después se conoció el borrador del MoU que contenía la condicionalidad exigida a España a cambio de la ayuda financiera. España fue cumpliendo las exigencias, pero el dinero todavía no llegó. En dicho documento se detallaba un desembolso inicial de 30.000 millones de euros antes del 31 de julio que no se produjo. Es decir, que cuatro meses después del acuerdo del rescate bancario el dinero todavía no está disponible.

El rescate a España es inevitable, pero los inversores temen que la incertidumbre ocasionada por las idas y vueltas en la toma de decisiones en la UE provoque que el tiempo entre la solicitud y la puesta en marcha pueda generar otra tormenta financiera en la zona euro.

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