5 de diciembre 2011 - 00:00

Sexto ministro de Dilma volteado por corrupción

San Pablo - Carlos Lupi, el ministro de Trabajo de Brasil que desde hace un mes era objeto de investigaciones por corrupción e irregularidades en su cartera, se convirtió ayer en el sexto integrante del gabinete de la presidenta Dilma Rousseff que deja el cargo por motivos similares en menos de un año.

«Me voy con la conciencia tranquila del deber cumplido, de mi honestidad personal y confiado en creer que la verdad siempre vence», afirmó el integrante del Partido Demócrata Laborista (PDT, izquierda) y quien desde 2007 ocupa el Ministerio de Trabajo. La semana pasada, la Comisión de Ética Pública de la Presidencia de Brasil había recomendado la renuncia de Lupi, luego de que sus explicaciones frente al escándalo no convencieron.

Las denuncias comenzaron con un artículo de la revista Veja a inicios de noviembre, que relacionaba a un asesor del ministerio -ahora suspendido- con supuestos sobornos a ONG que suscribieron contratos con esa cartera.

El diario Folha de Sao Paulo también señaló que Lupi autorizó la creación de siete sindicatos en el estado de Amapá (norte) para «representar a sectores de la industria que no existen en esa región». Según el periódico, Lupi también recibió sueldo como asesor «fantasma» en la Cámara de Diputados entre 2000 y 2006.

Con este caso, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, ha perdido desde junio a seis ministros clave por denuncias de corrupción, desvíos de dinero público u otras supuestas irregularidades, como enriquecimiento súbito: el de la jefatura de Gobierno, y los de Transportes, Agricultura, Turismo, Deportes y Trabajo. Un séptimo ministro, el de Defensa, Nelson Jobim, también se vio obligado a renunciar tras criticar a otros integrantes del gabinete.

Luego de ser acusado de corrupción en la prensa, Lupi se aferró al cargo durante varias semanas e hizo varias declaraciones polémicas. «Para sacarme del ministerio, sólo a balazos, y tiene que ser una bala bien pesada, porque soy grande. No hay posibilidad de que me aparte del ministerio», había señalado Lupi hace casi un mes.

Dos días después pidió perdón a Rousseff: «Disculpas si fui agresivo, no fue mi intención, yo te amo», sostuvo en declaraciones públicas, dirigiéndose a la jefa de Estado, que no estaba presente.

Agencias ANSA, AFP y Reuters

Dejá tu comentario