18 de octubre 2018 - 00:00

Show business

MOSCÚ LLEVÓ A JUICIO A UN NOTABLE CINEASTA

El juicio del cineasta ruso Kirill Serebrennikov empezó ayer en Moscú, más de un año después de que se dictara contra él detención domiciliaria, tras ser acusado de desvío de fondos en un caso que él juzgó "absurdo". Serebrennikov está acusado de haber malversado 133 millones de rublos (2 millones de dólares) de subvenciones públicas destinadas a su teatro moscovita gracias a un sistema de presupuestos y facturas infladas entre 2011 y 2014. En julio, cuando se prolongó su detención domiciliaria, el director y cineasta de 49 años declaró que una sola palabra, "absurdo", podía resumir este caso y aseguró que ese dinero había servido para crear obras. El juicio permitirá a ambas partes presentar sus argumentos ante el juez. A Serebrennikov, director del film "Nureyev" (a cuyo estreno no pudo asistir por encontrarse detenido) la justicia rusa le embargó sus bienes y activos, principalmente su departamento y su automóvil. Varios de sus colaboradores también fueron investigados en el marco de este caso. Para sus seguidores, está pagando el precio del auge de los valores más reaccionarios en Rusia

MÁS ERRORES EN EL CASO HARVEY WEINSTEIN

Un nuevo y vergonzoso error del fiscal de Manhattan en el caso Weinstein salió ayer a luz: admitió que un detective de la policía de Nueva York había aconsejado a una de las mujeres acusadoras del productor cinematográfico que borrara de su teléfono todo lo que ella considerara vergonzoso. La fiscal adjunta de este tema icónico del movimiento #MeToo reconoció que el detective había hecho esta recomendación a una de las dos acusadoras que han presentado los cinco cargos restantes contra Weinstein, correspondiente a una presunta violación en 2013 y un cargo de sexo oral forzado en 2006. "Mi oficina le pidió a la demandante que proporcionara todos los teléfonos móviles que ella usó mientras estuvo en contacto con los acusados", dijo la fiscal Joan Illuzzi-Orbon en una carta a la prensa. Pero como a la querellante le preocupaba que los mensajes "privados" se transmitieran al fiscal en esa ocasión, el detective que dirigía la investigación, Nicholas DiGaudio, le aconsejó que "borrara todo lo que no quería ver antes de entregar los teléfonos", dijo. Si bien Illuzzi-Orbon asegura que la querellante entregó todo el contenido de sus teléfonos al fiscal, esta admisión debilita aún más el caso de la fiscalía, que tuvo que abandonar el jueves pasado uno de los cargos contra el productor de 66 años. "Este nuevo hecho socava aún más la integridad de una acusación ya de por sí deficiente", dijo el abogado de Harvey Weinstein, Ben Brafman.

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