6 de marzo 2019 - 00:01

Show business

CONFESIONES CON OPRAH

Dos hombres que afirman haber sido abusados sexualmente en su infancia por Michael Jackson hablaron el lunes en televisión con Oprah Winfrey, a quien le explicaron por qué guardaron silencio por tanto tiempo. La entrevista fue transmitida por la cadena HBO justo después de la presentación de la segunda parte del documental “Leaving Nerverland” en Estados Unidos, que ya había sido proyectado en Sundance y que llegará a nuestro país el 16 de marzo por HBO. El film de cuatro horas contiene graves denuncias de pedofilia contra el rey del pop, fallecido en 2009. Realizado por el británico Dan Reed, el documental se centra en James Safechuck, hoy de 41 años, y Wade Robson, de 36, quienes cuentan cómo el cantante los habría violado repetidas veces. “Él (Jackson) me decía que era amor, que me amaba y que Dios nos quería juntos. Para mí, Michael era Dios”, contó Robson en la entrevista de una hora con Winfrey, ante un público compuesto en su mayoría por víctimas de abuso sexual. Cuando le preguntaron sobre sus motivos y su silencio hasta el momento, Robson, que testificó en 2005 a favor de Jackson, quien fue absuelto de cargos de abuso sexual, explicó: “Si hubiera cuestionado a Michael y mi historia con él, habría tenido que cuestionar toda mi vida”. Por su parte, Safechuck contó cómo la estrella del pop “lloraba por ti o lloraba porque se sentía tan solo. Querías estar ahí para él”, afirmó. Winfrey, que recibió a Jackson en su programa, dijo que el abuso sexual es un “flagelo de la humanidad” que trasciende al músico. Los herederos de Jackson desestimaron las acusaciones del documental y demandaron a HBO en 100 millones de dólares por lo que califican de “asesinato póstumo”.

CLOUZOT EN LA LUGONES

Dicen que sus personajes son “unánimemente amorales”, sus películas “típicamente malsanas y violentas, de un suspenso implacable”, que lo llamaban “el Hitchcock francés”, y que Hollywood nunca pudo imitarlo. Se llamaba Henri-Georges Clouzot; provocó escozor en plena Segunda Guerra con “El cuervo”, una intriga de pueblo chico, y en la posguerra, con una versión actualizada y harto ácida de “Manon Lescaut”, a lo cual fue sumando una buena docena de estremecimientos perfectos. La sala Lugones presenta desde hoy cuatro de sus clásicos en copias restauradas, enviadas desde París gracias a Cinemateca Argentina, el Institut Français y la Embajada Francesa: “El asesino vive en el 21”, sobre novela de Stanislav Steeman (la misma que para la misma época adaptó aquí Carlos H. Christensen como “La muerte camina en la lluvia”, 1942), “El salario del miedo”, con Yves Montand, película mejor que la novela en que se basa, “El misterio Picasso”, apacible documental que sigue al genio en sus creaciones, y “Las diabólicas”, sobre novela de Boileau y Narcejac, los mismos que inspiraron a Hitchcock para hacer “Vértigo”. Frutilla del postre, “El infierno de Henri-Georges Clouzot”, de Bromberg y Medrea, reconstrucción comentada de un drama con Romy Schneider que el creador había dejado inconcluso (y cuyo guión adaptó años después Claude Chabrol, otro maestro de la perversión a la francesa, para una película con Emmanuelle Béart).

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