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“Si se sabe llegar a ellos, los chicos se olvidan del celular”
Una de las compañías más creativas en el género del teatro para chicos; sus integrantes lamentan que las “bombas televisivas” desplacen a los grupos independientes de las principales salas de Corrientes para las vacaciones.
LA PIPETÚA. El grupo regresa en el Apolo para las vacaciones de invierno.
Periodista: Viajaron a Asia y Latinoamérica, pero nunca habían estado en Uruguay; ¿cómo fue la experiencia?
Maxi Miranda: Estuvimos hasta esta semana en el Teatro Solís, que cuenta con una sala de 900 localidades. Tiene el mismo nivel que el Teatro Colón, con algunas cosas hechas a nuevo y una tecnología de primera. Teníamos incertidumbre porque salimos del país muchas veces, pero nunca tan cerca. Actuamos a sala llena y quedamos sorprendidos porque hay cosas de nuestro humor que requiere entender el código de Buenos Aires, pero funcionó todo perfecto.
P.: Me imagino que en Asia no ocurrió lo mismo.
M.M.: Claro, allí trasladamos el humor a lo físico. Sólo algunas cosas se decían en una voz en off, traducidas previamente al chino cantonés. En agosto del año pasado estuvimos en Beijing y Shanghái, donde hicimos 30 funciones, la segunda vez estuvimos en Hong Kong, Sinagupur y Malasia. Viajábamos allí con una incertidumbre mayor, porque es realmente otro planeta. Pero nos recibieron muy bien, el público es más inocente, se divierten con cosas que acá no funcionarían o funcionan menos. Por ejemplo, allá no aplica el doble sentido o lo que es demasiado poético. Todo tiene que ser directo, y el público es muy respetuoso, no aplaude hasta que lo uno lo habilita, piensan que pueden ofender. Al final ovacionan de pie.
P.: ¿Cómo llegan a los chicos tan conectados de hoy?
Sebastián Amor: Apelando al juego, la creatividad y lo espontáneo, es decir, lo innato que traen los chicos consigo. Cuando nos ven jugar con una burbuja o un aire acondicionado convertido en otra cosa, con cosas simples como raquetas de tenis que se transorman en un partido malabarístico, les llega porque hablamos su mismo idioma. La tecnología está impuesta pero los chicos no nacen con eso sino con lo genuino de lo lúdico, y cuando nos ven jugando como ellos se olvidan del celular por una hora y quince minutos. Es cierto que están más ansiosos o con menos paciencia para la espera en relación al público de hace 15 o 20 años, pero aunque estén mas tecnificados el show les llega.
P.: ¿La tecnología tiene espacio en el espectáculo?
S.A.: Nos gusta la mezcla de lo artesanal con la tecnología pero la combinamos con un sentido claro. No ponemos un led de colores sino que lo hacemos al servicio de la escena como en "A la obra", donde había una interacción de sombras reales y sombras proyectadas. Éramos pintores que pintaban la pantalla. La tecnología estaba puesta al servicio de la comedia.
P.: ¿Cómo evalúan las propuestas de teatro para chicos? El año pasado lo que mas recaudó fue Disney on Ice, Topa y Esperanza mia, todo con el aparato televisivo detrás.
S.A.: Es duro ver que compañías independientes de teatro como nosotros, que estábamos hace años en Corrientes, a partir de la irrumpción de esas bombas televisivas tuvimos que ceder espacio. Caracachumba, Los Cazurros, Papando Moscas o "Derechos torcidos" de Hugo Midón fueron corridos de la calle Corrientes por fórmulas comerciales que se guían por el rating, sin reparar en la calidad. Los productores invierten en eso porque convoca, mientras compañías que ensayan durante dos años tal vez no pueden sostenerse. Nosotros permanecemos hace 15 años intinterrumpidos en Corrientes siendo independientes. De todos modos estábamos siempre en el Metropolitan pero ante el desembarco de fórmulas comerciales de TV nos tuvimos que ir al Apolo, que es en la galería.
P.: Se declara habitualmente que al público infantil hay que tratarlo desde el respeto y el cuidado, ¿eso es tan así?
S.A.: Muchas compañías los tratan con respeto pero otras van por una línea distinta, con el único objetivo de vender entradas. Los espectáculos para chicos deben tener la misma calidad y atención que los de adultos pero no sé si todos lo ven así. Es un público mucho más exigente porque cuando algo no funciona comienza el murmullo. No disimulan.
P.: ¿Perciben dificultades para producir?
S.A.: Ibamos a estrenar un espectáculo nuevo en enero y nos dijeron que no era buen año para estrenar, algo que nunca nos había pasado porque no nos regimos por los números de la economía, así que este año nos asustamos. Por suerte los números no indican lo mismo y nos fue muy bien con las funciones de mayo y junio. No desconocemos los números de colegas que no tienen la misma suerte y por ahora los altos costos de producción y salas no se están trasladando a precio, porque se sabe que el público lo primero que corta es el entretenimiento.


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