Sica insiste con acuerdos salariales por un año y resiste "miniparitaria" de UOM

Edición Impresa

El funcionario intentó transmitir ayer tranquilidad. En un almuerzo con abogados dijo que este año no habrá "movimientos tan bruscos" en la inflación y ofreció revisiones semestrales de los acuerdos con empresarios.

El Gobierno ofreció revisiones cada seis meses de los acuerdos salariales de este año en respuesta al planteo de gremios como la UOM (metalúrgicos), que pedirán firmar paritarias por trimestre o semestre para cubrirse de la inflación y la incertidumbre electoral. El portavoz fue el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, quien alegó que ese mecanismo de monitoreo “le da una garantía al trabajador de que no va a tener una pérdida de salario real y le permite al empresario planificar mejor”.

La propuesta de Sica retrucó el esquema que pedirá mañana la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) en su primera reunión con las cámaras empresarias de la actividad, de suscribir un ajuste salarial por tres o seis meses en lugar del plazo habitual por un año, tal como adelantó ayer Ámbito Financiero. La diferencia entre firma y revisión no es menor: en el primer caso el gremio se asegura una renegociación y, en el segundo, depende de la voluntad del sector empleador de sentarse a discutir una vez más luego de haber suscripto por el período anual.

En rigor, el esquema sugerido por el ministro durante un almuerzo en el Colegio de Abogados de la Capital Federal apunta a replicar el modelo implementado al menos en el primer semestre de 2018 por el grueso de los sindicatos a propuesta del Gobierno y evitar los dos mecanismos más usuales de indexación salarial: la cláusula gatillo o el acortamiento de los plazos de vigencia de los acuerdos. De hecho, entre los pocos sindicatos que el año pasado quedaron a cubierto de la inflación figuraron los bancarios, que pusieron en práctica un resorte salarial muy similar al gatillo, y los mecánicos del Smata, que desde hace años firman actualizaciones con las terminales automotrices cada tres meses.

“No vemos este año movimientos tan bruscos desde el punto de vista inflacionario como para poder tener revisiones (de los acuerdos salariales) más cortas” que cada seis meses, indicó el funcionario. Y agregó: “pensamos que una revisión semestral antes de fin de año le da una garantía al trabajador de que no va a tener una pérdida de salario real y le permite al empresario planificar mejor”. El inconveniente que exhibieron el año pasado las cláusulas de revisión estuvo centrado en los sindicatos con menor poder de coacción o de actividades sumergidas en situaciones de crisis, y por lo tanto imposibilitados de sentar a sus contrapartes empresarias a la mesa de negociaciones para rediscutir los convenios firmados en la primera mitad del año.

Sica apuntó que “no hay techo ni piso para las paritarias” tras una sorpresivo reconocimiento: “no hay pauta de inflación”, dijo a pesar del 23% que figura como expectativa de aumento de la canasta básica en el Presupuesto 2019. De hecho el Gobierno logró encajonar hace tres meses dos acuerdos salariales (encargados de edificios, Suterh, y empleados de entidades civiles y deportivas, Utedyc) con aumentos del 23% en cuotas y la inclusión de cláusulas de revisión, pero ya la semana pasada debió estirarse hasta 30% para lograr la firma de los petroleros patagónicos. Sin embargo para los consultores que preparan informes para los sindicatos la inflación de este año estará más cercana al rango de 35 a 40 por ciento.

Dejá tu comentario