El ministro del interior, Francisco de Vargas, informó que el fallecido recibía frecuentes amenazas de organizaciones criminales. "Pablo Medina fue objeto de varias amenazas, sobre todo por sus denuncias sobre la producción de marihuana en la zona", expresó el ministro. En efecto, Curuguaty está ubicado entre las localidades cercanas a la frontera con Brasil en cuyos bosques se produce la mencionada droga y que suele generar violentos incidentes entre clanes de narcotraficantes. Al cierre de esta edición, el periódico denunciaba que el cadáver de la víctima seguía en el automóvil y todavía no habían acudido los especialistas para realizar los peritajes correspondientes. Medina recibió varios balazos dentro de su automóvil, y una de las dos mujeres que lo acompañaban también falleció. En 2000 también fue asesinado a balazos su hermano Salvador Medina, quien trabajaba en una radio comunitaria de la zona y también recibía amenazas anónimas antes de su muerte.
Según publicó ABC Color, una de las amenazas que recibió Medina provino del intendente de Ypehú, una localidad cercana a Curuguaty, tras informar el corresponsal sobre una lucha de carteles de traficantes de marihuana.
| Agencias ANSA y Reuters |


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