Siguen castigados bonos “made in NY”

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A pesar de la incertidumbre relacionada con la audiencia clave de la Cámara de Apelaciones neoyorquina que se efectuará mañana, los bonos argentinos resistieron nuevas caídas en sus cotizaciones. Tampoco se vieron alterados por el clima negativo que afectó a Wall Street, cuyos principales indicadores bursátiles cayeron fuerte, sobre todo en el cierre de las negociaciones.

Los títulos emitidos con ley Nueva York cayeron más del 10% en lo que va de 2013, pero los inversores no parecen ahora tan dispuestos a desprenderse de los papeles a los actuales precios. Sucede que nadie tiene aún muy claro qué es lo que puede suceder en el encuentro de mañana, donde los abogados del Gobierno argentino y de los "holdouts" deben efectuar sus descargos finales. Se estima que la decisión de los jueces llegará en un plazo que puede ir de los 15 días a los seis meses, aunque se estima que la decisión podría llegar rápido (muy posiblemente, antes de Semana Santa).

El Global 2017 finalizó ayer con tendencia levemente positiva a u$s 78,25, arrojando un rendimiento del 15,96%. Acumula una pérdida de 10 dólares, es decir, un 11,2% en lo que va de 2013. Si la decisión judicial llegara a favorecer a la Argentina, se estima que como mínimo recuperaría la caída acumulada del año y hasta podría superar los u$s 90. Pero sólo en el caso de que la medida judicial no fuerce al país a un default técnico, es decir, a no poder cumplir con el pago en tiempo y forma de determinados papeles pese a tener voluntad de pago.

Un comportamiento mucho más parejo exhibe un título similar, pero que se rige por ley local, el Bonar X (vencimiento en 2017). Ayer finalizó neutro a u$s 82,25, con lo cual su rendimiento llega al 13,5%, casi 250 puntos básicos (o un 2,5% anual) por debajo del Global 2017. El diferencial que hoy favorece a los papeles locales por encima de los emitidos con ley Nueva York es totalmente inusual y sólo se explica por el embate judicial que sufre el país en ese distrito.

En el mercado son muchos los que confían que aun con un fallo negativo, la Justicia no podría obligar a la Argentina a pagar u$s 1.300 millones a los fondos buitre. Justamente, el fallo del magistrado Thomas Griesa que sugería echar mano a los recursos que el país le girara al Bank of New York (que actúa como fiduciario) quedó congelado en diciembre. Y todo hace suponer que seguirá de esa manera.

Una de las críticas que se hacen de la defensa argentina, no obstante, es que no presentó una propuesta concreta para pagarles a los bonistas que no entraron al canje. Apenas se sugiere la posibilidad de reabrir el canje, pero supeditado a lo que disponga la Justicia norteamericana. No existen otras alternativas, por ejemplo, entregarles a estos inversores un bono de largo plazo, cuyo valor actual sería equivalente al precio de los bonos que entregó la Argentina en el canje.

Salir bien parado de esta demanda permitiría no sólo reducir el riesgo-país y bajar el costo de seguro por default que sufren los títulos argentinos, sino abrir una ventana para volver a acceder al financiamiento internacional.

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