Simpática fábula sobre la autoestima

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«Penélope» (EE.UU., 2006, habl. en inglés). Dir.: M. Palansky; Guión: L. Cavany.Int.: Ch. Ricci, J. McAvoy, C. O'Hara, R. Witherspoon, M. Dinklage.

Era Fernández de Moratin quien escribió aquello de «A un mal bicho», una simple cuarteta que dice «¿Veis esa repugnante criatura,/chata, pelona, sin dientes, y estevada,/ gangosa y sucia y tuerta y jorobada?/ Pues lo mejor que tiene es la figura». Bueno, puesta en comparación, nuestra Penélope es realmente un encanto, una chica modosita, bien educada, muy obediente, que sabe idiomas, toca el piano, se viste con elegancia y discreción, y como si esto fuera poco es de sangre azul y atendible fortuna. Un encanto de chica. Lástima la nariz de chanchita que tiene, producto de una maldición que le impide presentarse en público. Lástima, además, porque se nota que todo el resto es una linda chica.

Aclaremos algo. La verdad, quien le impide presentarse en público es la madre, una especie de Doña Susanita preocupada por el qué dirán, y cada día más afligida por conseguirle el antídoto que rompa su hechizo: alguien de su propia clase. Claro que los candidatos de su propia clase, apenas le ven la cara salen corriendo. Y encima anda por ahí un enano maldito, queriendo tomarle una foto para su publicación amarillista. ¿Qué va a pasar con esa pobre chica? Lo más lógico, un día ella se cansa del encierro, se envuelve en una bufanda, y sale a conocer mundo, vale decir, Londres, que es donde vive. Lo que le pasa a partir de ahí, no hay que contarlo, pero sí podemos anticipar la moraleja, bien expresada por un chico poco agraciado: «no es el poder del hechizo, sino el poder que le atribuyes al hechizo».

Fábula acerca de la autoestima, tiene dos defectos: se alarga un poco, y se contradice, porque si la chanchita descubre su autoestima, ¿para qué vamos a romper la maldición y darle una naricita linda que la iguale a cualquier otra chica? En ese sentido, «Penélope» es un retroceso respecto a «Schrek». En otro sentido, es un amable pasatiempo, pensado para las preadolescentes, aunque no mucho más que eso.

Film escrito por una productora de TV, es el debut como director de Mark Polonsky, que fuera director de segunda unidad de «Terror en Amityville», pero aquí se muestra un tanto apaciguado. Los mayores créditos de la película son la maquilladora, un mayordomo que es una bruja, los prolíficos Catherine O'Hara y Richard Grant en el rol de padres, el petiso Peter Dinklage en obligado rol de petiso (es el mismo de «Muerte en un funeral»), y la pobre chica, que debe elegir entre un flaco antipático y otro pavote. Protagonista, Christina Ricci, la frentuda de «Los locos Addams», que tiene lo suyo, pero casi nunca lo vemos.

P.S.

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