«No gustó...». Así explicó una alta fuente de Pampa Energía la decisión de no avanzar con un proyecto que había surgido del BST (Banco de Servicios y Transacciones), la entidad financiera de la que el grupo que encabeza Marcelo Mindlin tiene la mayoría accionaria. La idea, surgida del CEO del banco, Pablo Peralta, era ofrecer créditos personales a través de las facturas que emite y envía a sus clientes Edenor, otra empresa controlada por Pampa. El cobro de las cuotas de esos préstamos se haría enviando un cupón adjunto a la factura de la electricidad. Sin embargo, los altos ejecutivos de Pampa y Edenor decidieron posponer el proyecto para épocas en las que el tema de las tarifas de los servicios públicos esté menos en el candelero.
El BST se especializa en el segmento de préstamos para el consumo; su marca minorista es Credilogros, y Pampa ingresó en la entidad a través de la compra de la mayoría accionaria hace un par de años. Podría decirse que es el único activo no energético de la empresa que el 8 de octubre protagonizará la Bell Ringing Ceremony en la Bolsa de Nueva York: a partir de ese día, Pampa Energía cotizará en el NYSE. Cabe recordar que entre sus activos -además de los mencionados- tiene la mayoría accionaria de Transener (transportadora eléctrica) y las centrales Piedrabuena (Bahía Blanca), General Güemes (Salta), Loma de la Lata (Neuquén) y Nihuiles (Mendoza).
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