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Sin votos, Gobierno vuelve a demorar la designación de jueces
Tal como estaba pautado, los candidatos para ocupar cinco juzgados federales se presentaron en el Consejo. Carmen Palacios, Silvina Bracamonte, Víctor Trionfetti, Marcelo Gota, María Gagliardi, Javier Pico Terrero y Marisa Garsco. Al otro lado de la mesa los escuchaban los kirchneristas Manuel Urriza, Alejandro Sánchez Freytes y Hernán Odiales. Por parte de la oposición participaron los legisladores de la UCR, Mario Cimadevilla y Oscar Aguad, los abogados Alejandro Fargossi y Daniel Ostropolsky y el juez Ricardo Recondo.
Los candidatos expusieron sobre su trayectoria y respondieron preguntas de los consejeros sin grandes sobresaltos. Aun así los opositores confirmaban anoche que no prestaran su voto para apoyar a los nominados. A simple vista, es una actitud que causó sorpresas dado que entre ellos prevalece la idea de que los nombramientos obedecen a la intención del Gobierno de avanzar en un fuero decisivo, donde se encuentran radicadas causas de las grandes empresas, entre ellas el Grupo Clarín, que es el terreno donde litiga a partir de la nueva ley de medios.
El asunto es seguido de cerca por los abogados de los grandes estudios de la City. En los almuerzos mensuales que organizan, con extrema reserva, la conclusión es unánime: el kirchnerismo tiene intenciones de politizar la Justicia Civil y Comercial al igual que sucede, según entienden, con el fuero Contencioso Administrativo. No por nada suelen recordar el caso de la jueza María Sarmiento, quien luego de fallar contra el Gobierno en un expediente relacionado con las reservas del Banco Central, dejó de recibir causas de alto voltaje político y su marido fue despedido de su puesto como abogado en la AFIP.
El oficialismo cuenta con 8 votos para aprobar el orden de mérito y remitirlo al Poder Ejecutivo. Precisa un voto más y ayer a la mañana ya existía la certeza de que éste no había aparecido. Por eso no sorprendió que sus diputados Carlos «Cuto» Moreno y Stella Maris Córdoba y sus senadores Marcelo Fuentes y Ada Iturrez de Capellini permanecieran en el Congreso ocupados en la Comisión Bicameral donde se discute la reforma del Código y no se dejaran ver por el Consejo. Su presencia hubiera implicado una votación en el plenario ya perdida de antemano.
Por el momento, los opositores no muestran fisuras en su posición contraria a los nombramientos. Al tanto del panorama, ayer plantearon distintas críticas por no haber realizado la votación. El juez Recondo perdió su habitual diplomacia: «Siento que vine hasta acá al cohete». Aguad y Cimadevilla también deslizaron que la suspensión de la sesión no era inocente. Por su parte, los consejeros oficialistas pidieron que las reuniones plenarias se realicen los días lunes, cuando no hay agenda legislativa.


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