La Bolsa de Comercio de Milán tiene desde ayer un aspecto diferente: en su fachada se alza una gigantesca escultura de mármol de una mano, con el dedo mayor elevado, en el inconfundible gesto del «fuck you» anglosajón. Pero no se trata, como podría pensarse a primera vista, de la protesta de algún grupo radicalizado, sino pura y llanamente de arte. La instalación de 11 metros, llamada «L.O.V.E.», forma parte de una retrospectiva dedicada al artista italiano Maurizio Cattelan, entre cuyas provocadoras obras hay una escultura del papa Juan Pablo II golpeado por un meteorito.
La instalación fue criticada por algunos políticos e intelectuales, pero Cattelan respondió que es más un acto de amor que una declaración sobre el mundo financiero.
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