20 de septiembre 2010 - 11:14

Sólo debate por deuda tiene chances en Presupuesto 2011

El miércoles comenzará el tratamiento en la Comisión de Presupuesto y Hacienda

Gerardo Morales
Gerardo Morales
Arranca esta semana en Diputados el debate por el proyecto de Presupuesto nacional 2011 y, por ahora, sólo un artículo le da alguna esperanza al Gobierno de poder avanzar con el debate: la creación de otro fondo de desendeudamiento para cancelar deuda por u$s 7.504 millones el año próximo con reservas del Banco Central. No existen garantías, pero el radicalismo al menos ya pidió que se le informe el listado de bonos que se cancelará con esos fondos. Es un pedido similar al que se le hizo al Gobierno el año pasado cuando Cristina de Kirchner decidió avanzar con un DNU para disponer de las reservas.

Esa apelación de los radicales a la racionalidad partió del jujeño Gerardo Morales durante una reunión de la Comisión de Trámite Legislativo, encargada de controlar los decretos de necesidad y urgencia, que debatía el polémico Fondo del Bicentenario luego derogado. En ese momento Morales le dijo a Miguel Pichetto: «Deroguen el DNU y manden un proyecto con el uso de las reservas que lo vamos a estudiar».

El Gobierno no lo hizo y terminó reemplazando ese decreto por el Fondo de Desendeudamiento, lanzado por otro DNU, que fue anunciado por Cristina de Kirchner en el discurso de apertura de sesiones ordinarias de este año, el más polémico que se recuerde en los últimos años. Allí la Presidente no anunció el envío de una sola ley al Congreso y en su lugar enfrentó a todo la Asamblea comunicándole que minutos antes había firmado los decretos sobre el pago de deuda. Esa pelea parece ahora repetirse con un pedido similar: que se identifique cómo, cuándo y qué deuda se quiere cancelar con esos u$s 7.504 millones del BCRA. Pero la existencia misma de la puja le da algún aire de vida a un proyecto de presupuesto que parecía haber nacido muerto después que toda la oposición rechazara el tratamiento por imposible.

Es claro que el avance no soluciona nada. La oposición ratificó durante el fin de semana lo que se había adelantado desde hace 10 días: un presupuesto calculado en base a una tasa anual de inflación proyectada del 8,9% es ante todo un dibujo. Tampoco se acepta calcular un crecimiento del 4,3%, aunque ésa no sea la variable más alejada de la realidad. Pero entre las dos le garantizan a Cristina de Kirchner poder quedarse, otra vez, con excedentes de recaudación por afuera del Presupuesto para distribuirlos sin control del Congreso en un año electoral.

Este miércoles comenzará el debate del proyecto en la Comisión de Presupuesto y Hacienda. El secretario de Política Económica, Roberto Feletti, y el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, intentarán convencer a la oposición que el dólar controlado a $ 4,10 y la inflación del 8,9% son una realidad y no una fantasía contable elaborada en Economía para garantizarse fondos extra. Será imposible que lo logren. Menos cuando Claudio Lozano, de Proyecto Sur, ya adelantó que también quiere revisar las exenciones impositivas, la política de subsidios, los fondos para energía, pedidos que repiten radicales, macristas y peronistas federales.

Alfonso Prat Gay lo dejó claro el fin de semana: «La subestimación parte de supuestos irreales de inflación: es difícil ver cómo va a bajar al 8,9% si el Banco Central continúa emitiendo billetes a un ritmo del 30% anual».