23 de noviembre 2010 - 00:00

Soporta Mujica renovado fuego amigo sindical

Montevideo - A pocos días de cumplir nueve meses en el poder, el presidente de Uruguay, José Mujica, afronta una nueva ola de conflictos sindicales que involucra a grupos tan diversos como los empleados bancarios, los recolectores de basura, los médicos, los notarios y los controladores aéreos, entre otros, casi todos ellos activos militantes de oficialista Frente Amplio.

«Son tiempos complejos, complicados y difíciles», admitió ayer el director nacional de Trabajo, Luis Romero, al estimar que hay «motivaciones políticas» detrás de las huelgas. «Hay una cuestión ideológica detrás de todo esto y hay políticos de la oposición que en lugar de ayudar a que las cosas se solucionen salen a hablar por los medios a dar manija. Los sectores más duros de los partidos tradicionales están jugando mucho en esto», dijo Romero a radio Carve. Romero pidió a los sindicalistas y a los gremios que comparten las políticas del Gobierno que defiendan al presidente José Mujica, el segundo de centroizquierda en la historia del país, de los ataques de la oposición.

Los sindicatos de médicos del interior del país y de los anestesistas tienen previsto iniciar hoy una huelga indefinida de actividades, mientras que el Sindicato Médico del Uruguay (SMU), la comenzará el viernes a la espera del resultado de las negociaciones con el Gobierno.

Los médicos, al igual que los escribanos -que realizaron la semana pasada la primera huelga en la historia del sector- rechazan la eliminación de sus cajas de auxilio y la decisión del Gobierno de incorporar a estos sectores al oficial Fondo Nacional de Salud. Los bancarios públicos, en conflicto desde hace dos semanas, resolvieron en tanto retomar las paralizaciones por una hora en el Clearing (Cámara Compensadora de cheques) luego que los directorios de los bancos no aceptaran la propuesta ofrecida por el Ministerio de Trabajo.

Por su parte, los controladores aéreos iniciaron ayer huelgas de tres horas diarias, con retraso de los vuelos, como forma de reclamar a las autoridades la aprobación de un estatuto de gestión y mejores salarios. Otro conflicto que preocupa al Gobierno, aunque depende del municipio de Montevideo, es el de los recolectores de basura de la capital, donde reside la mitad de los 3,4 millones de uruguayos. Al conflicto de una empresa privada encargada de la recolección en el centro de la ciudad se sumaron ayer paralizaciones del sindicato de trabajadores municipales, que se extenderán hasta mañana.

Agencias EFE y AFP

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