Sorprende Moyano y debuta en el conflicto docente

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El titular de la CGT, Hugo Moyano, se atrevió a debutar en cuestiones de batallas docentes: puso el cuerpo en la contienda salarial que los maestros de Tierra del Fuego mantienen con el Gobierno de la arista Fabiana Ríos y consiguió que el reclamo escale a los pasillos de la Casa Rosada. De la mano del dirigente gremial, los representantes del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación Fueguina (SUTEF) se reunieron ayer con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, con la tibia esperanza de que la Nación otorgue a la provincia no kirchnerista una ayuda financiera extra para afrontar los incrementos salariales que exigen.

Lejos de allanar el camino, el jefe de ministros no sólo negó la posibilidad de un aporte de recursos del Ejecutivo nacional: también contradijo a la administración austral y afirmó que en ningún momento se llevó adelante un trámite y que tampoco se ha hablado, mencionado o buscado alternativas para que el Estado nacional pusiera los fondos.

Si bien el panorama para los maestros fueguinos parece haberse empañado, la gestión de Moyano sí logró que el foco del conflicto apunte nuevamente (y exclusivamente) hacia el Sur, justo al mismo tiempo que vencía la tregua impuesta por la mediación del Ministerio de Trabajo de la Nación.

Según los voceros del SUTEF, la «conciliación voluntaria» dictada por el titular de la cartera laboral, Carlos Tomada, apenas sirvió para abrir un paréntesis y distraer la atención con la apertura de las aulas luego de un mes de paro y, tal como habían adelantado, a partir de hoy retoman las medidas de fuerza con la confirmación del derrumbe de las pocas opciones de resolución que se barajaban.

En sintonía, los maestros de San Luis se aprestan a completar la quinta semana consecutiva de paro (el distrito ya perdió un más de un mes de clases). El horizonte asoma muy complicado: según la Unión de Docentes Argentinos (UDA), el mandatario provincial, Alberto Rodríguez Saá, niega el diálogo y minimiza el conflicto, mientras que el gremio que encabeza la disputa puntana no tiene previsto acompañar a la CGT de Moyano.

El último paso de la UDA fue dirigir un pedido formal al ministro de Educación, Alberto Sileoni, para que intervenga con el marco que habilita la paritaria nacional. Para el secretario general del gremio, Sergio Romero, la mediación del ministerio es clave, al menos como puntapié inicial del diálogo que hace falta.

Sin embargo, los senadores nacionales de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá y Liliana Negre de Alonso, impulsaron ayer dos pedidos de informe que apuntan directamente a los ministros de Educación y Trabajo de la Nación, porque «no colaboran para hacer efectivo el compromiso de dar clases, cumpliendo con el dictado de los 180 días establecidos de acuerdo con la Ley 25.864 y disposiciones de la UNESCO».

La tercera contienda que se hizo oír esta semana fue la de los maestros neuquinos, que apelaron a un símbolo de los reclamos docentes e instalaron una carpa blanca frente a la Casa de Gobierno de la provincia. El titular del Ejecutivo, Jorge Sapag, no puede mejorar la oferta salarial, pero la instancia de diálogo existe.

Aunque la oportunidad de conversar puede tener sabor a poco, para los docentes de Misiones parece inalcanzable. Ayer, con la concreción del sexto paro del año, el Gobierno de Maurice Closs anunció que iba a descontar los días no trabajados. La noticia reforzó la idea de endurecer las medidas de fuerza de los gremios, que anticiparon que estudian la posibilidad de poner en marcha un paro por tiempo indeterminado.

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