19 de abril 2010 - 00:00

Sorpresa en Gran Bretaña: pelean el primer lugar los liberal-demócratas

Sorpresa en Gran Bretaña: pelean el primer lugar los liberal-demócratas
Londres - La campaña electoral británica entró en un terreno inédito ante el notable avance del Partido Liberal-Demócrata (PLD) en las encuestas, que lo ubica con posibilidades reales hasta de ser el más votado en los comicios previstos para el 6 de mayo. El vuelco en el electorado que denuncian varios sondeos se dio desde el jueves, cuando su joven candidato, Nick Clegg, surgió como claro ganador del debate que protagonizó junto al primer ministro laborista, Gordon Brown, y el postulante conservador, Daniel Cameron. Dos encuestadoras, ComRes, cuyo trabajo fue publicado ayer por el diario popular The Mirror; y YouGov dan al PLD el segundo lugar, seguido de cerca por el Partido Laborista (PL) (ver gráfico). Otros sondeos plantean un escenario tradicional, con un avance más moderado de Clegg. En cualquier caso, el nerviosismo en filas conservadoras se vio reflejado en las alertas encendidas el fin de semana por la prensa afín contra el reconocido «europeísmo» del postulante.

En tanto, la firma BPIX, publicada por el Mail on Sunday, fue la que puso al centrista PLD en un mejor escenario, al otorgarle un 32% (suma 12 puntos con respecto al estudio anterior). El Partido Conservador (PC) se ubica en un 31% (baja 7) y el PL (PL), en 28 (menos 3).

Un dato para tener en cuenta es que el sistema electoral que rige en Gran Bretaña para consagrar a la Cámara de los Comunes (Parlamento), uninominal por circunscripción, podría no otorgar la mayoría al partido más votado. De hecho, el sondeo de BPIX indica que los laboristas, que gobiernan Gran Bretaña desde 1997, podrían formar la bancada más numerosa sobre los 650 miembros del cuerpo. ComRes, en tanto, ubica al laborismo en 279 bancas, a los conservadores en 239, y los liberal-demócratas en 103.

Complicación

Analistas británicos coinciden en señalar que el ascenso de Clegg complica sobre todo a Cameron, que desde el año pasado hasta hace pocas semanas parecía un ganador indiscutido, y lo fuerza a un cambio de estrategia en el tramo final de la campaña, pese a que el PLD, en teoría, tiene una agenda más próxima al centroizquierda gobernante. Ello se debe a que la alianza parlamentaria más probable en los Comunes es entre PLD y PL, por lo que los conservadores podrían quedar afuera del Gobierno pese a ser el partido más votado.

El analista Daniel Hannan, ex parlamentario conservador y autor de un blog sobre la campaña en el Daily Telegraph -el diario más vendido entre la prensa seria británica-, sostuvo en su bitácora que, durante el debate, Brown, un político desacreditado pero reconocido como muy hábil, «se arrojó a los brazos de Clegg, como una mujer madura haciendo el ridículo frente a un hombre más joven». Según Hannan, el laborismo británico sólo será votado el 6 de mayo por su núcleo «irreductible» que lo apoyaría, aunque lleve de candidato al presidente de Zimbabwe, Robert Mugabe (una mala palabra en Europa), y que por lo tanto apuesta al crecimiento de los liberal-demócratas para luego sellar una alianza parlamentaria. Clegg se ubicó en los últimos días en el centro de la mira de sus rivales. Los «tories» (conservadores) insistieron en que votar por el liberal-demócrata supone votar por la creación de un «súper-Estado» europeo, poniendo el acento en el discurso marcadamente europeísta del postulante de centro en un país con un electorado históricamente renuente a la integración plena con otros países del continente.

En un artículo publicado en el Sunday Times (edición dominical del conservador The Times), el ministro de Relaciones Exteriores en la oposición, William Hague, afirmó que Clegg está listo para firmar cualquier propuesta de la Unión Europea (UE) para «regalar» los poderes británicos.

The Mail on Sunday, que es un periódico antieuropeísta, acompañó los datos de la citada encuesta con una nota sobre «Las Naciones Unidas de Clegg». El diario apuntó a que «su mujer es española, su madre holandesa, su padre medio ruso y su ideólogo de campaña, alemán». «¿Tiene algo de británico el líder liberal-demócrata?», preguntó la edición dominical del Daily Mail.

Mientras, el primer ministro Brown, quien sucedió a Tony Blair en 2007, afirmó al Telegraph que la posibilidad de un Gobierno conservador que ponga en marcha su propuesta económica le pone «la piel de gallina». Aún quedan otros dos debates televisivos antes de las elecciones, que podrían cambiar la suerte de los «Lib-Dems», se esperanzan sus rivales.

Agencias ANSA, Reuters y EFE

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