La posibilidad de que integrantes del grupo yihadista Estado Islámico puedan entrar a Estados Unidos por la frontera con México preocupa a autoridades locales, que pidieron al Gobierno de Barack Obama medidas preventivas. El sindicato de agentes fronterizos y varios alcaldes, en su mayoría republicanos, afirmaron que el presidente no debe esperar a que se dé un posible "ataque". ¿Realidad o intento de explotar el temor para impedir una reforma migratoria?
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