Sta. Cruz: tensión por paro petrolero

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Santa Cruz - Crece la tensión en el norte santacruceño -una región con reforzado control de gendarmería- frente a un paro de trabajadores petroleros en reclamo de la liberación del secretario general del sindicato, detenido tras la muerte el pasado 9 de abril de un afiliado de la UOCRA en medio una balacera entre ambos gremios en Caleta Olivia.

El Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Santa Cruz activó el lunes a las 16 una medida de fuerza de 48 horas en todos los yacimientos de la provincia -que expira hoy a la tarde- para exigir la libertad del secretario general del gremio, Claudio Vidal, detenido el viernes -como supuesto jefe de una "asociación ilícita"- por orden del juez de Instrucción de Las Heras, Eduardo Quelín, tras el asesinato de Reinaldo Vargas, de 25 años.

La embestida -hablaron de "brutal ataque a la libertad sindical"- es seguida con lupa por el gobernador Daniel Peralta, por el impacto de la nueva medida de fuerza en las asfixiadas arcas provinciales -que requieren del auxilio financiero mensual de la Casa Rosada para poder pagar los sueldos- y en los puestos de trabajo del sector.

Si bien desde el sindicato aseguraron que se trata de "una medida de acción directa sin afectar la producción y con permanencia en el lugar de trabajo", el mandatario peronista enfatizó en las últimas horas que "YPF solamente pierde 1 millón y medio de dólares por día por la retención de tareas" porque existen "logísticas que se resienten y ahí es donde se produce la pérdida de dinero".

"No queremos despidos en Santa Cruz, por eso me parece que hay que buscar un punto medio en cuestión de razonamiento, para evitar que esto se profundice, porque si el juez no libera a Vidal ni a los miembros de la comisión, ¿qué sigue luego de la retención de tareas por 48 horas?", disparó Peralta, en un razonamiento de ribetes riesgosos.

Según el mandatario -quien buscará su reelección el 25 de octubre, en medio de su interna con el kirchnerismo-, el magistrado "no debería demorar tanto" para tomar la decisión de liberar o mantener la detención de Vidal. "Los tiempos de la Justicia a veces difieren con las decisiones que se toman", resaltó Peralta, e insistió: "La provincia con esto se va a resentir, y lo que más nos preocupa es que se agrave y se lleve a un conflicto mayor".

Tras los trágicos incidentes del 9 de abril frente a la sede de los petroleros de Caleta Olivia, en el marco de una protesta que llevaban adelante afiliados de la UOCRA en defensa de sus puestos de trabajo, pero que culminó con una balacera desde el edificio, Peralta pidió a Nación el envío de gendarmes para garantizar la seguridad. Por eso desembarcaron cerca de 300 gendarmes, que se apostaron en los accesos a Caleta Olivia, Las Heras, Pico Truncado y Cañadón Seco. Pero el temor de que estallen nuevos incidentes derivó en las últimas horas en la llegada de un refuerzo de cerca de 200 efectivos más. Por de pronto, Vidal seguía ayer detenido y en huelga de hambre, lo mismo que otros 19 trabajadores petroleros, tras una serie de allanamientos en distintas localidades donde se secuestraron más de 60 armas de fuego.

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