6 de septiembre 2016 - 00:00

Sturzenegger: “Se podrán abrir cuentas desde smartphones”

Quitarán trabas del cepo a las casas de cambio. Apoyo del BCRA a medida de la CNDC contra la posición dominante de las tarjetas de crédito.

Hipotecarios. Federico Sturzenegger señaló que se están aprobando créditos UVI por 10 millones de pesos diarios. Pero para que el sistema tenga éxito, deben crecer los depósitos UVI, algo que los bancos no priorizan.
Hipotecarios. Federico Sturzenegger señaló que se están aprobando créditos UVI por 10 millones de pesos diarios. Pero para que el sistema tenga éxito, deben crecer los depósitos UVI, algo que los bancos no priorizan.
 El directorio del Banco Central aprobará en breve la utilización de aplicaciones para que los consumidores puedan abrir cuentas bancarias y depositar cheques desde los teléfonos celulares inteligentes o smartphones, en el marco de la estrategia de digitalización del sistema financiero. El titular del Banco Central, Federico Sturzenegger, adelantó ayer que "se sumará pronto la apertura digital de cuentas" a la variedad de medidas para digitalizar el sistema financiero, al exponer en el seminario organizado por la Asociación de Marketing Bancario (AMBA). También indicó que "ya no se deberán llevar más los cheques a una sucursal, siendo suficiente que puedan enviarse simplemente mediante una foto desde el celular".

A continuación, las principales afirmaciones de Sturzenegger ayer en AMBA:

A veces vivimos con un estilo de vida tan acelerado que no nos damos cuenta de los constantes cambios que suceden a nuestro alrededor. En este sentido, no es lo mismo ser una persona de 30 años en 2016 que haber tenido 30 años en 1980. En 1980, "internet", "Smartphone" o "3D" eran palabras desconocidas. También lo eran "homebanking" o "CBU". El sistema financiero se adaptó a estos cambios y en apenas 30 años hemos avanzado en medios de pago, por ejemplo, más que en los 100 años anteriores.

Mirando hacia el futuro, imagino para dentro de un tiempo un sistema financiero argentino vibrante, activo. Las operaciones las haremos todas desde casa, o desde nuestras supercomputadoras de bolsillo. Los bancos tendrán muchísima información personal nuestra que les permitirá hacer una evaluación de riesgo silenciosa, casi automática y al mismo tiempo muy completa. En ese futuro, quizás no tan lejano, los empleados en los bancos que estén orientados a la banca minorista y de consumo serán principalmente educadores, asistentes sociales, y psicólogos.

En lo que hace al crédito comercial, las empresas podrán acceder a productos que les permitirán olvidarse de muchas de sus contingencias actuales. Por ejemplo, los créditos llevarán embebidos una rica diversidad de seguros, que permitirán una dilución de riesgos mucho más completa. Las estructuras productivas usarán menos del capital tangible: menos oficinas, menos transporte, menos equipamiento, menos máquinas, pero mucha más inteligencia, más software, más automatización.

Obviamente, será un mundo sin efectivo. De hecho, el efectivo ya llevará por entonces muchos años en desuso, y será recordado como hoy recordamos a aquellos mercaderes que usaban la sal para hacer sus transacciones. Seguramente para entonces se habrá legislado la prohibición del uso de efectivo, un instrumento con el que se habrá esfumado gran parte de la informalidad y la actividad delictiva.

Durante los últimos años, el sector financiero ha venido recibiendo un abundante subsidio: el del impuesto inflacionario...cuando recibe depósitos a la vista los toma a un costo nulo o prácticamente nulo, pero luego la entidad financiera invierte estos fondos que recibe casi gratis a través del otorgamiento de préstamos o en instrumentos financieros, que le retribuyen una rentabilidad positiva. Ahora bien, cuando la inflación finalmente baje en la Argentina, cosa que ya está ocurriendo, en un proceso que se consolidará cada vez más, el tamaño de este subsidio implícito se reducirá en forma significativa, lo que acotará la rentabilidad del sector.

En primer término, deberá producirse un crecimiento del sector, para lo que es esencial captar no sólo depósitos transaccionales, sino depósitos que representen el uso del sistema como vehículo de ahorro. Segundo, tendrá que producirse un reordenamiento integral de las transacciones financieras, a fin de mejorar el alcance y reducir los costos fijos.

Para graficar la magnitud de este castigo sufrido por el ahorrista argentino, los invito a preguntarse: ¿cuánto dinero tendría hoy, en términos reales, todo aquel que hace 30 años puso $1 en un plazo fijo en el sistema financiero argentino , y lo fue renovando sucesivamente hasta el día de hoy? Dicha persona tendría hoy menos de un centavo y medio de ese peso inicial. Por eso el sistema financiero es eminentemente transaccional. Y sin depósitos no hay materia prima para expandir el crédito.

En este contexto es que cobran una enorme relevancia los instrumentos denominados en "Unidades de Vivienda" o UVIs, que hemos impulsado desde este Banco Central . Actualmente se están aprobando un promedio de 10 millones de pesos en créditos hipotecarios en UVIs por día. Pero el entusiasmo que se ha visto en la colocación de créditos hipotecarios en UVIs, no se ha visto acompañado con el mismo énfasis en el ofrecimiento, por parte de las entidades financieras, de oportunidades de ahorro en UVIs.

Se sumará pronto la apertura digital de cuentas o el hecho que ya no se deberán llevar más los cheques a una sucursal, siendo suficiente que puedan enviarse simplemente mediante una foto desde el celular. En este punto cabe destacar la Comunicación "A" 6037 del 8 de agosto, mediante la cual terminamos de eliminar gran parte de las trabas y restricciones heredadas del cepo cambiario. Dentro de poco, esta desregulación se extenderá a las casas de cambio, otorgándole un marco legal a operaciones que hasta el momento poseían muchos incentivos normativos para realizarse en la clandestinidad.

Hoy circulan en el país casi 75 millones de tarjetas (aproximadamente 39 millones de tarjetas de débito y 36 millones de tarjetas de crédito). También existe una amplísima cobertura de telefonía celular con aproximadamente 45 millones de celulares con uso frecuente, de los cuales más del 80% cuenta con tecnología 3G y 4G (45% serían del tipo Smartphone). Pretendemos que un número cada vez mayor de pagos se realicen a través de transferencias entre cuentas, por lo que para ello es preciso que los dispositivos móviles, como celulares y tabletas, puedan ser realmente "billeteras". Un banco pequeño por ejemplo, podría acercarse hoy mismo a Carrefour, Garbarino, Rodo, o Coto y ofrecerle un botón de pago con una comisión inferior al 3% que hoy paga por sus ventas online a través de tarjetas de crédito. Es un negocio inmenso, y una oportunidad competitiva extraordinaria. Tambien sabemos, como lo atestigua el excelente informe de la CNDC, que nuestro segmento de tarjetas de crédito tiene falencias competitivas que debemos remediar.

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