27 de noviembre 2012 - 00:00

Subtes: arranca PRO con conflicto por la ley

Juan Cabandié
Juan Cabandié
Casi increíble es que el texto de una ley que aún no se conoce en su totalidad haya encolumnado tantas críticas de diversos intereses contra el Gobierno de Mauricio Macri. Es un logro del PRO provocar con tanta rapidez ese alistamiento en su contra de quienes reclaman que tome los subterráneos a su cargo.

Recién hoy se conocerá el proyecto de ley mediante el cual el jefe de Gobierno quiere asumir el control de los subterráneos porteños y el premetro, ya que si bien lo anunció para el viernes pasado, sólo anticipó una cuota de lo que será esa norma con cerca de 80 artículos.

Se presume, inclusive, que no será fácil de entender y que por eso el PRO va dando en porciones su contenido. Para empezar, en un comunicado la empresa Metrovías señaló que cumple un contrato de concesión. Es que, la norma, que consiste en una asunción de hecho del transporte, buscaría desconocer ese contrato, aunque estipulará que por tres meses la misma empresa siga a cargo.

Sólo la voluntad política le dará a Macri tranquilidad. Eso sostienen en el PRO, convencidos de que ni la concesionaria ni el kirchnerismo se animarán a poner muchos escollos para votar una ley que en definitiva cumplirá lo que el Gobierno nacional intenta desde enero de este año. Es decir, que la Ciudad se haga cargo del transporte y liberarse del subsidio que viene pagando para evitar un aumento en el pasaje.

Pero el kirchnerismo ya está dividido con respecto a la norma que se conocerá hoy. Un sector no quiere admitir la declaración de emergencia que pide Macri y que le concedería superpoderes durante cinco años. Tampoco está de acuerdo con declarar el servicio como «esencial», lo cual obligaría a los empleados a mantenerlo aun cuando estén realizando una protesta. Menos algunos kirchneristas (aún no se pronunció formalmente el bloque que conduce Juan Cabandié) estarán dispuestos a votar un aumento de impuestos como propone Macri, a las naftas y a las patentes, y una suba de peaje para financiar el servicio.

Desde otros sectores de la oposición ya criticaron duramente las medidas anunciadas, como el legislador porteño Fabio Basteiro, que la calificó de proyecto «cavernícola, anacrónico y arbitrario» en relación con la idea de frenar los paros del servicio solicitando que se declare esencial. Pero el PRO también cree que, desconociendo el contrato de Metrovías con el Gobierno nacional ya deja de existir y así podría afectar el régimen para los empleados de los subterráneos que trabajan seis horas por jornada.

El diputado Rafael Gentili (Proyecto Sur) también anticipó que el jefe de Gobierno no necesitaría superpoderes para gerenciar el servicio.

Desde la Coalición Cívica, el jefe del bloque Fernando Sánchez advirtió que «primero queremos ver la ley, pero con las premisas; en primer lugar hay que saber cuánto se necesita, hacer una auditoría, Macri no le puede pedir más plata a la gente sin saber cuánto sale» y que «una cosa es financiar una emergencia y después ver lo demás, pero aumentos de impuesto y de tarifas son las dos últimas opciones; hay que hacer otras cosas como maximizar el gasto».

El otro sector conflictivo resulta ahora el de los gremialistas, que hasta en medio de la protesta de agosto pasado, con la cual paralizaron 10 días el servicio, reclamaron que Macri tomara el control del transporte.

Tras el anuncio, sin embargo, ya anticipan la posibilidad de una nueva medida que perjudicaría a los usuarios. El gremio conocido como «metrodelegados» tiene una reunión hoy, convocada por el Gobierno porteño con la intención de arribar a un acuerdo en la negociación paritaria. Ya fracasaron los primeros encuentros y los «metrodelegados» anticiparon ayer que no descartan convocar a un nuevo paro de actividades en caso de no obtener respuestas satisfactorias a sus reclamos.

El Gobierno porteño pidió a los «metrodelegados» mantener el diálogo iniciado con la empresa Metrovías y no tomar medidas «mientras las partes sigan negociando».

El secretario de prensa del sindicato, Enrique Rositto, criticó que Macri busque declarar como «servicio público esencial» al subte porque «viola el derecho de huelga de los trabajadores, claramente establecido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT)».

Como sea, la pelea que comenzará hoy el PRO a favor del proyecto de ley no será fácil, pero se refugiará, seguramente, en que de otro modo no podría Macri hacerse cargo del transporte.

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